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tensión en asia

Hong Kong se prepara con más protestas para una huelga general histórica

Tras nueves semanas de manifestaciones y enfrentamientos con la policía, la excolonia británica vivirá este lunes su primera convocatoria de paro total

 

Protestas en Hong Kong en el distrito de Causeway Bay este domingo. - AFP / ISAAC LAWRENCE

ADRIÁN FONCILLAS
04/08/2019

En pancartas y pintadas en muros, en cánticos de las manifestaciones y en las redes sociales, unas instrucciones ubicuas: 'Ba gong', la llamada en cantonés para la huelga. Hong Kong ha vivido este domingo los enésimos enfrentamientos callejeros mientras se prepara para un día histórico. Ha habido huelgas sectoriales en los últimos años pero ninguna general desde la época colonial y se entiende que la jornada medirá el apoyo popular a unas protestas que alcanzan ya las nueve semanas.

No hay lugar del mundo más improbable para una huelga general que Hong Kong, epítome de la eficiencia y de una incondicional cultura del trabajo que los locales elevan por encima de sus compatriotas del interior. Supondrá el enésimo torpedo a la salud económica de una de las principales capitales financieras después de un calendario de protestas que ha asustado a inversores y turistas. Es, pues, el desafío más audaz del movimiento prodemocrático tras comprobar que los rutinarios enfrentamientos con la policía y el asalto del Parlamento no ha vencido la oposición del gobierno local.

Planes ambiciosos

Los planes son ambiciosos. Los organizadores han solicitado el permiso de concentraciones en ocho distritos, un trámite necesario para no incurrir en el delito de asamblea ilegal. El éxito de la jornada dependerá del transporte público y las perspectivas son optimistas. La Confederación de Sindicatos ha confirmado que cinco aerolíneas, dos compañías de autobuses y una del metro han pedido a sus trabajadores que se sumen a la huelga.

Los jóvenes interrumpieron la semana pasada el servicio del suburbano en lo que se entendió como un ensayo general para mañana. Cafeterías y restaurantes, compañías de viaje, cadenas públicas de televisión y radio y gremios de médicos también han anunciado su apoyo. Es más dudoso qué ocurrirá con el rutilante sector financiero que apuntala la economía local. Algunas firmas han enviado emails a sus trabajadores desincentivando su presencia en la oficina mientras otras han amenazado con el despido y mostrado su defensa al gobierno de la excolonia.

La recepcionista de un hotel del distrito de Wanchai desvela que pedirá la baja médica. Muchos haremos lo mismo. Mi jefe sabe que le crearemos un problema pero es muy crítico con Pekín y no se quejará demasiado, señala. Chris ha decidido acudir a la oficina tras muchos debates con sus colegas porque su compañía está en Shenzhen, la primera ciudad de la China continental. Muchos trabajadores somos de Hong Kong y cruzamos la frontera cada día, pero una huelga política es una anatema en mi empresa china, explica.

Actuación policial

Será una jornada pacífica, racional y sin violencia, han prometido los organizadores. Las exigencias son las acostumbradas: la cancelación definitiva de la ley de extradición, una investigación independiente sobre la actuación policial, la retirada del calificativo de disturbios, la liberación sin cargos de los detenidos y el sufragio universal.

Los activistas han vuelto a chocar con la policía en las diferentes manifestaciones programadas este domingo. En Causeway Bay, un distrito céntrico, se han registrado los enfrentamientos más serios con el tradicional intercambio de piedras y gases lacrimógenos. La cincuentena de detenciones practicadas la semana pasada han limado la beligerancia de los jóvenes. Ahora rehúyen los enfrentamientos a corta distancia y corren cuando los antidisturbios avanzan hacia ellos.