+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

EL FUTURO DE EUROPA

Los planes de Johnson para la frontera irlandesa no convencen en Bruselas

La Comisión Europea ve "puntos problemáticos" en las propuestas del Gobierno británico pero dice que hay "avances positivos"

 

El primer ministro británico, Boris Johnson. - NEIL HALL (EFE)

SILVIA MARTINEZ
02/10/2019

No ha habido portazo de la Unión Europea a Boris Johnson pero los planes del primer ministro británico para el brexit no han convencido en Bruselas. Hay avances positivos, ha reconocido el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, pero todavía hay algunos puntos problemáticos sobre los que tenemos que trabajar más en los próximos días, ha añadido tras la conversación telefónica con su homólogo británico.

Nadie en Bruselas quiere un brexit caótico el próximo 31 de octubre ni mucho menos ser quien empuje al Reino Unido a ese incierto abismo. De ahí el tono cauteloso con el que han recibido este miércoles las esperadas alternativas de Londres. El presidente Juncker celebra la determinación del primer ministro Johnson de hacer que avancen las conversaciones antes del Consejo Europeo (del 17 y 18 de octubre) y lograr progresos hacia un acuerdo, ha indicado.

Entre esos avances positivos ha destacado especialmente dos: la plena alineación reglamentaria de Irlanda del norte con las normas de la UE para todos los productos y el control de los productos que entren desde Gran Bretaña al territorio norirlandés. Esta solución permitirá evitar los controles en la frontera entre Irlanda y el Ulster, al mantenerse el norte dentro del mercado interior europeo, pero no resuelve las dudas sobre la gobernanza del mecanismo de salvaguarda. Y es que, según los planes de Johnson, el Parlamento norirlandés tendrá que autorizar previamente la armonización y podrá renovar su consentimiento cada cuatro años lo que en la práctica significa fijar un límite temporal que la UE siempre ha dicho no aceptará.

Otro elemento que preocupa en Bruselas son las reglas aduaneras. La propuesta británica deja a Irlanda del norte, al igual que al resto del Reino Unido, fuera de la unión aduanera y del régimen de IVA lo que hará obligatorios algunos controles terrestres que aunque Johnson sitúa lejos de la frontera no ha aclarado donde estarán. Necesitamos una solución legalmente operativa que cumpla todos los objetivos de la salvaguarda: evitar una frontera dura, preservar la cooperación norte sur y la economía de toda la isla y proteger el mercado único de la UE y el lugar de Irlanda en él, han avisado.

En resumen, Bruselas no tira la toalla y está dispuesta a seguir negociando para intentar lograr pero la alternativa diseñada por Johnson sigue siendo insuficiente. Hay progresos pero para ser francos todavía hay mucho trabajo que hacer para cumplir con los tres objetivos, ha confirmado el negociador jefe de la UE, Michel Barnier, tras informar al Parlamento Europeo.