Bélgica fue el primer país del mundo que legalizó la eutanasia sin límite de edad en febrero del 2014 -en Holanda los menores tienen que tener al menos 12 años- lo que significa que los menores que sufren enfermedades incurables, en fase terminal y que padecen dolores físicos insorportables también tienen derecho por ley a pedir la muerte si son conscientes de la decisión que están tomando. Este sábado, según avanza el diario flamenco 'Het Nieusblad', se habría practicado la primera muerte asistida en el país.

El médico que practicó la eutanasia ha entregado esta semana su informe a la comisión federal de control y evaluación de la eutanasia aunque no ha trascendido ni la identidad del menor, ni su edad ni cual era la enfermedad que padecía pero sí que estaba en fase terminal uno de los principales requisitos. El presidente de la comisión, Wim Distelmans, ha confirmado la autorización de esta eutanasia y que se trata de un expediente de un menor neerlandófono aunque no ha ofrecido más detalles.

"MUERTE DIGNA"

“Hay afortunadamente pocos niños que entran en consideración pero eso no significa que debamos rechazar el derecho a una muerte digna”, ha señalado en declaraciones al periódico flamenco. La ley belga, al contrario que la holandesa, no impone ningún tipo de límite de edad. Los únicos requisitos son que la enfermedad sea incurable, que el enfermo esté en fase terminal, que padezca dolores físicos insoportables y que tenga capacidad de discernimiento.

Acceder a la eutanasia no es, sin embargo, algo automático. Una de las condiciones básicas que exige la legislación belga es la capacidad de discernimiento del menor y para eso es necesario una evaluación psicológica y médica independiente, además de una autorización por escrito de los padres.

La ampliación de la ley del 2002 abrió una viva controversia en el país aunque finalmente la despenalización de la eutanasia para menores recibió vía libre en el 2014 por amplia mayoría, 88 votos a favor, 44 en contra y 12 abstenciones.