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COVID-19

El Reino Unido estudia el cierre de sus fronteras y la cuarentena para viajeros internacionales

El ministerio del Interior llegó a barajar el uso de pulseras electrónicas para controlar el cumplimiento de la cuarentena. El gobierno considera aprobar una ayuda de 560 euros para que los positivos se queden en casa

 

El primer ministro briánico Boris Johnson. - REUTERS / AARON CHOWN

BEGOÑA ARCE
22/01/2021

El Reino Unido contempla el cierre de las fronteras para frenar la entrada de nuevas cepas de coronavirus, de Brasil y Suráfrica, principalmente, al tiempo que estudia medidas draconianas para obligar a los pasajeros internacionales a cumplir la cuarentena, como el internamiento en hoteles bajo vigilancia. De acuerdo con un documento del ministerio del Interior filtrado por el diario 'The Guardian', se llegó a considerar el uso de una pulsera electrónica para controlar los movimientos de los que llegan al Reino Unido. Esa opción fue descartada por motivos legales y por el peligro de saturación del propio sistema de seguimiento.

El ministro de Medioambiente, Georges Eustice, reconoció el viernes que el cierre de las entradas al país se está sopesando. Siempre revisamos constantemente estos asuntos. En este momento preocupa el número de variantes mutantes, declaró a 'Sky News'. El asunto podría ser discutido en el consejo de ministros este viernes. Boris Johnson tiene previsto comparecer por la tarde en la conferencia de prensa diaria sobre la marcha del coronavirus.

En negociaciones con grupos hoteleros

Las autoridades británicas estarían ya en conversaciones con el grupo Marriott y el de Holiday Inn, para utilizar sus hoteles en los aeropuertos y acomodar allí durante la cuarentena los viajeros que lleguen del extranjero. La factura para los clientes forzosos puede ser de miles de libras El objetivo es mantenerlos agrupados y vigilados en los hoteles, como ya se ha hecho en Australia y Nueva Zelanda. Otra posibilidad que se baraja es obligar a la llegada a bajar una aplicación que controlaría los movimientos durante la cuarentena, sistema empleado en Polonia.

El asilamiento es también un problema económico. Algunos estudios han mostrado que no todos los ciudadanos que dan positivo cumplen con la orden de quedarse en casa, porque no pueden permitirse el perder diez días de salario. El gobierno estudia la posibilidad de otorgar una ayuda de 500 libras (560 euros) a todos los contagiados para compensar las pérdidas salariales.