+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

RELEVO GENERACIONAL EN BELGICA

El rey Alberto abdica pese a las dudas sobre su hijo Felipe

El monarca sigue el ejemplo de Holanday renuncia por su avanzada edad. Los belgas querían que hubiera seguido por ser el símbolo de la unidad del país

 

La reina Paola ajusta el nudo de la corbata al monarca belga, antes de su discurso televisado, ayer. - Foto: REUTERS / ERIC LALMAND

ELISEO OLIVERAS
04/07/2013

El rey belga Alberto II, siguiendo el reciente ejemplo de Holanda, anunció ayer que abdicará en su hijo primogénito Felipe el próximo 21 de julio, coincidiendo con la fiesta nacional de Bélgica. Los problemas de salud del monarca, que acaba de cumplir los 79 años, le han impulsado a dar este paso, a pesar de las dudas que existen entre la población y los políticos sobre la capacidad del príncipe para asumir esa responsabilidad en un país fracturado en dos comunidades, flamencos y francófonos, que viven totalmente de espaldas los unos de los otros.

Alberto II desempeñó precisamente un papel central para superar la grave crisis política del 2010-2011, cuando fueron necesarios 18 meses de negociaciones para lograr formar un Gobierno. Un sondeo de finales de mayo reveló que, pese a los evidentes problemas de salud y fatiga del monarca, el 60% de los belgas querían que continuara en su puesto como mínimo hasta que se hubiera constituido el Gobierno que surgirá de las elecciones de mayo del 2014, en las que se espera una nueva crisis política y más reivindicaciones nacionalistas de Flandes, la región más poblada y rica del país.

El mismo sondeo mostró que solo el 25% de los belgas pensaban que el príncipe Felipe está preparado para asumir la responsabilidad de la jefatura del Estado y que el 28% de la población pensaba que nunca llegaría a estar capacitado.

Alberto II intentó ayer disipar esos temores y aseguró durante su discurso televisado que "el príncipe Felipe está bien preparado" y que tiene toda su confianza para sucederle en el trono junto a su esposa, la princesa Matilde. "El príncipe Felipe ha demostrado que está comprometido de corazón con el país" en las diferentes misiones que ha encabezado en el extranjero y Bélgica "quedará en muy buenas manos", destacó el monarca.

"Después de 20 años de reinado, estimo que es el momento de pasar la antorcha a la generación siguiente", explicó Alberto II. "Constato que mi edad y mi salud ya no me permiten ejercer la función como quisiera", explicó el monarca.

 

REFORMA DE LA CASA REAL "El papel del rey de los belgas y su legitimidad es ponerse al servicio de la democracia y de sus conciudadanos, únicos titulares de la soberanía", insistió Alberto II. "La institución real debe seguir evolucionando con su tiempo", añadió, bendiciendo la reforma de la Casa Real que se introducirá junto con la nueva reforma del Estado en trámite.

Los últimos meses de su reinado han estado ensombrecidos por la demanda judicial interpuesta por su presunta hija ilegítima Delphine Boël, de 45 años, para forzar el reconocimiento de su paternidad mediante la realización de pruebas de ADN a los principales miembros de la familia real.