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Pena reducida

Trump: "No me gusta en absoluto" la liberación del "talibán estadounidense"

El mandatario aseguró que tendrán muy vigilado a John Walker Lindh, quien consiguió su libertad tras pasar 17 años en prisión

 

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. - UPI POOL EPA

EL PERIÓDICO
24/05/2019

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró en desacuerdo con la liberación del conocido como "talibán estadounidense", John Walker Lindh, tras cumplir diecisiete años en prisión. "No me gusta en absoluto", dijo durante un acto con agricultores en la Casa Blanca.

"Hace dos semanas acudí a los mejores abogados del país y les dije Qué podemos hacer sobre esto? Y ellos dijeron desde un punto de vista legal que no hay nada que podamos hacer, pero lo vigilaremos (a Lindh) de cerca", apuntó el mandatario.

Lindh, un estadounidense que a comienzos de este siglo copó las portadas de medio mundo tras ser capturado en Afganistán por formar parte de los talibanes, fue puesto en libertad tras pasar 17 años en prisión, informaron medios locales. En 2002 fue condenado veinte años de cárcel tras declararse culpable de prestar servicio al grupo insurgente y de manejo de explosivos.

Tras cumplir los últimos años de su condena en la penitenciaria de Terre Haute, en el estado de Indiana, Lindh ha visto reducida su pena en tres años por buena conducta.

LOS LIMITANTES DE SU LIBERTAD

A pesar de este hecho, a sus 38 años, John Walker Lindh deberá de pasar los próximos años en libertad bajo vigilancia y sometido a un control poco habitual en este tipo de situaciones, puesto que no está claro si aún profesa la misma ideología radical que, en el año 2000, le llevó a viajar a Pakistán para unirse a los talibanes.

Durante su libertad condicional, este ciudadano nacido en Washington DC, en 1981, no tendrá acceso a un pasaporte, deberá obtener permiso para conectarse a internet -siempre bajo el control de las autoridades- y solo podrá comunicarse en inglés, para así evitar que pueda intentar radicalizar a otras personas.

El caso de Lindh adquirió gran notoriedad en noviembre de 2001, unos meses después de los atentados del 11-S, cuando se convirtió en el primer estadounidense en ser apresado en suelo afgano por haberse unido a las filas de los talibanes.