+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

RENOVACIÓN EN ITALIA

Zingaretti toma las riendas del Partido Demócrata italiano

El político de 53 años se impone en las primarias del partido de centroizquierda para hacer frente a la debacle de la era Renzi

 

Nicola Zingaretti, nuevo líder del Partido Democrático de Italia. - ANGELO CARCONI (AP)

EL PERIÓDICO
04/03/2019

El presidente de la región italiana del Lacio (en el centro del país), Nicola Zingaretti, ha ganado las primarias del Partido Demócrata (PD) y se convertirá así en el próximo secretario general de la principal formación de centroizquierda del país.

El político, romano de 53 años y representante de la corriente más izquierdista del PD, superó el 60 % de los votos, imponiéndose a sus dos rivales, los diputados Maurizio Martina y Roberto Giachetti, según informaron a Efe fuentes del partido en base a datos aún provisionales.

En las primarias, abiertas a inscritos y mayores de 16 años, han participado alrededor de 1,5 millones de personas, una cifra que supera el millón que se había previsto en un principio, pero levemente inferior a las de la anterior consulta, con 1,8 millones.

La trayectoria profesional del nuevo líder del partido se ciñe a la política, a la que accedió con 17 años con una asociación contra el racismo, hasta sumarse a los excomunistas de Demócratas de Izquierda, que en 2007 se unieron a La Margarita para fundar el PD.

UN HERMANO ACTOR

Casado, con dos hijas y hermano del popular actor Luca Zingaretti, en 2004 fue elegido miembro del Parlamento Europeo, en 2013 nombrado presidente del Lacio, revalidando este cargo en 2018, y se erige como una de las voces más influyentes en el seno de la formación.

Su proclamación como secretario general del PD se producirá en la primera convocatoria de la nueva asamblea nacional, elegida también con estas primarias, en el plazo de quince días, previsiblemente el próximo 17 de marzo.

Con su elección, la militancia impulsa un giro a la izquierda de una fuerza que viene de la era del ex primer ministro Matteo Renzi, a quien se le reprocha a menudo la pérdida de las elecciones y las divisiones internas por sus políticas de corte liberal.

El PD, que con Renzi llegó a ser el partido más votado del continente con un histórico 40,8 % en las elecciones europeas de 2014, emprendió después una bajada a los infiernos que le ha relegado al 17 % de las generales de hace un año.

Precisamente, el exprimer ministro, que dimitió como secretario tras el varapalo electoral, también aplaudió la victoria de su sucesor: "El triunfo de Nicola Zingaretti es bello y claro. Ahora basta de fuego amigo. Los adversarios están en el Gobierno, no en casa", tuiteó.

Por delante, Zingaretti tiene la labor de reunificar el partido, pero sobre todo sanarlo de la sangría de votos y postularlo como una alternativa progresista al actual Gobierno del antisistema Movimiento 5 Estrellas y de la ultraderechista Liga.

El nuevo líder, en el manifiesto con el que reclamó para sí el voto, alertó de que Italia vive "una emergencia civil y democrática" dado que dicha coalición está convirtiendo el país en un lugar "peor y menos seguro", con el auge de fenómenos como el racismo, alegó.

"Para estar a la altura de retos tan grandes debemos pasar página. En nuestro país existen energías vivas para construir una nueva alianza: el centroizquierda de las personas", proclamó.

Para ello, el PD afronta ahora un 2019 cargado de citas con las urnas, desde elecciones regionales hasta las del Parlamento Europeo, para las que los sondeos sitúan a la Liga de Matteo Salvini como primer partido, ya hegemónico en la derecha.

El nuevo secretario general, al igual que sus contendientes, ha asegurado que no pactará en el futuro con los conservadores, como hizo Renzi, ni tampoco con el 5 Estrellas, que ha recibido a muchos de los electores del éxodo del PD tras los años de Renzi.

El partido quiere recuperar la iniciativa y llevar a cabo una oposición por los derechos civiles y contra el Gobierno, en concreto de la Liga de Salvini y sus políticas en materia de inmigración o de seguridad, entre otros.