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El Consorcio: «Los abuelos de hoy fueron los padres de ayer que llevaban a sus hijos a veranear con los casetes de Mocedades en el coche»

El Consorcio lleva más de 20 años en la música, pero su origen hay que buscarlo en Mocedades, la formación que durante medio siglo puso voz a la banda sonora de este país. ‘Eres tú’ lo catapultó a la fama con un segundo puesto en el Festival de Eurovisión de 1973. Ha pasado tiempo, o no tanto, porque sus conciertos siguen citando a varias generaciones en un mismo teatro. Cuando un grupo logra que sus canciones perduren se convierte, indudablemente, en una leyenda . Carlos Zubiaga. Cantante, (Bilbao, 1941)

 

-Hablemos en primer lugar de su infancia..

-Muy normalita, un padre telegrafista y una madre dedicada a sus labores. Al acabar el Bachiller en vez de ir a hacer una carrera como querían mis padres, hice una oposición para Telégrafos que era donde mi padre trabajaba, y allí estuve empleado durante tres años. Y ahí vino ya el grupo de amigos de la mili, empezamos a tocar la guitarra y fundamos el grupo Los Mitos, con los que tuvimos algunos éxitos importantes en España y Latinoamérica, como ‘Es muy fácil’. Cuando llevábamos seis o siete años con Los Mitos, nos llamaron a un amigo y a mí los de Mocedades para sustituir a Sergio y Estíbaliz. Inmediatamente después fuimos seleccionados para ir a Eurovisión con la canción ‘Eres tú’. Ahí sucedió lo más importante que nos ocurrió en nuestras vidas, que fue conocer a Juan Carlos Calderón. De ese cruce entre él, nosotros y Amaia y sus canciones ha nacido esta (iba a decir leyenda pero suena un poco presuntuoso) agrupación que sigue cantando después de casi 50 años y creo que es gracias a que nuestras canciones han penetrado en las generaciones, en esas cuyos abuelos de hoy (entonces padres de ayer) llevaban a sus hijos a veranear con los casetes de Mocedades en el coche. Y aquí seguimos.

-¿Cómo se conocen los del grupo?

-Bilbao es muy pequeñito. Es una ciudad de 300.000 habitantes y el mundo musical en los años 70 del siglo pasado era muy reducido. Nos conocíamos todos. Los Mitos conocíamos a Mocedades, que entonces se llamaban Voces y guitarras y eran ocho componentes. El grupo se quedó en seis y fue cuando grabamos el ‘Eres tú’.

-‘El Consorcio… eres tú’ incluye las mejores canciones de su carrera, de Mocedades hasta ahora... La semana pasada giraron por Extremadura. ¿qué ofrecen en sus conciertos?

-Cantamos 25 o 30 canciones, algunas las reducimos y hacemos el repertorio de los grandes temas de Mocedades como ‘Eres tú’, ‘Tómame o déjame’, ‘Secretaria’, ‘La otra España’ o ‘¿Dónde estás corazón?’. Y luego hacemos canciones de El Consorcio porque parece que no, pero llevamos 24 años. Así que tenemos nuestro pequeño repertorio que ofrecer, incluyendo el famoso ‘El chacachá del tren’.

-Ustedes ya no son Mocedades, pero siguen poniendo voz a las canciones que fueron banda sonora de la vida de mucha gente de este país...

-Hombre, claro, es que las cantó Amaia, y Amaia está con nosotros. Mocedades ha sido importante y Amaia como cantante solista y yo como arreglista de voces hemos colaborado; ella mucho más porque su voz quedará para siempre.

-Mocedades surge en un momento vital para España. ¿En qué ha cambiado nuestro país?

-Creo que ha habido varios fenómenos que han cambiado totalmente la vida del país. Aunque pienso que en todas las épocas han ocurrido cosas parecidas, quizá no tan rápidas: la llegada de internet ha sido fulgurante, ha cambiado totalmente los hábitos, pero a fin de cuentas somos parecidos. Los humanos tenemos las mismas ambiciones, los mismos caprichos, las mismas mentiras o las verdades y, bueno, ¿qué queda? pues adaptarse y tratar de sobrevivir con honradez.

-¿Supimos hacer la Transición?

-Bueno, opino que estuvo bien. No tengo ningún criterio para hablar de esto a pesar de mis años. Fue un momento feliz en el que todos íbamos tirando del mismo carro y queríamos dejar atrás una época. Las cosas se han liado, como se liarán dentro de 100 años y como se liarán dentro de 500, si es que la Tierra existe (risas).

-¿El conflicto vasco está ya resuelto?

-Está ahí soterrado. Resuelto no, porque estas cosas nunca se acaban de resolver. Hay gente que quizá con todo su deber piense que tine que separarse de un país. Pero en este momento ese porcentaje en Euskadi es pequeño, están las cosas apaciguadas, se acabó una época terrorífica y no sé lo que va a pasar en el futuro. Creo que si seguimos así podremos convivir tanto unos como otros, que es de lo que se trata.

-Ahora aflora como nunca el conflicto catalán ¿qué opina de esta situación?

-Ante eso se opone y van circulando o sobrevalondo las mentiras que se dicen y que se cuentan. Y ante eso me rebelo. Y digo, no, está muy bien todo lo que sea convivir, hablar, pero no puedo con las mentiras. Y en este caso creo que se han dicho muchas mentiras por parte de los dirigentes catalanes y que, por una causa o por otra (que yo tampoco soy el más indicado para expresarlo) la gente ha aceptado esas mentiras, y fuertemente además. Entonces se ha formado un guirigay, que de momento no se está resolviendo. Y ya veremos...

-¿PSOE y PP andan despistados?

-(Risas) Me gusta esta entrevista. ¿Andan despistados? Pues yo que sé... Echo en falta también otro temple en los dirigentes, otra forma de hablar, otra forma de dirigirse a la población, otra forma de conversar entre ellos. Despistados no sé si es la palabra, no acierto a saber a dónde vamos pero no me gusta, la verdad.

-En estas irrumpen Vox y Podemos... ¿Qué está pasando?

-Pues lo normal, el descontento por muchas causas, de crisis económicas sobre todo, hace que la gente se agarre a una tabla de salvación. Hombre, yo por lo menos lo de Podemos lo vi con mucho interés, hay gente interesante y todo eso. Lo de Vox no tanto porque me recuerda a épocas pasadas, que son odiosas para mí. Pero bueno, ahí está, no podemos obviarlo, hay que convivir con ello. La Democracia es así, la gente vota lo que quiere y ahí está, y hay gente en el Parlamento y hay que seguir adelante como sea, con optimismo y tratando de no mentir.

-Han recibido un Grammy latino a la excelencia por su carrera. ¿Qué hay qué hacer para conseguir esto hoy en el mundo de la música?

-El caso nuestro no sé si es natural, seguramente sí, porque tenga en cuenta que hemos sido un grupo de seis personas y siempre había que dividir entre los seis; y el 20% era para el mánager. Entonces esto no te permite muchas alegrías, no es como un cantante solista. Hemos vivido más o menos, en un plan normalito y, eso sí, muy contentos de haber satisfecho algunos de los sueños que teníamos de jóvenes, que era tocar y cantar en escenarios y recorrer mundo. Después de este tiempo ver cómo nuestro repertorio lo cantan en todo el mundo y que la voz de Amaia es conocida en todo el mundo, pues los señores de la academia dicen: ‘Bueno, estos chicos se merecen un Grammy; y nos lo dieron’.

-Hay canciones emblema, como la que ha citado antes, ‘Eres tú’. Uno de sus grandes momentos fue sin duda cuando obtuvieron el segundo puesto en Eurovisión de 1973 con este tema, que les llevó incluso a las listas de ventas de EEUU...

-Es más, en Estados Unidos empezó ‘Eres tú’ su gran carrera. Aquí no pasó gran cosa, gustó mucho la canción, pero fue en América donde empezó a crecer por una compañía luxemburguesa que la distribuyó allí y tuvo un éxito increíble. De ahí se fue a toda América Latina y volvió de allí de nuevo a España y ahora está vigente aún: coros de China, de Letonia, de Japón, de toda Europa; no sé, es un himno hasta religioso incluso. Esa fue la gran suerte que tuvimos: estrenarla.

-‘Amor de hombre’ es otro de sus grandes éxitos. ¿Cree que hoy, con la sensibilidad que hay con el feminismo, se entendería esta canción?

-Al hilo de esto le puedo contar otra anécdota con la canción de ‘Secretaria’ (¿se acuerda? ‘la que escribe y siempre calla’). Bien; fuimos a La Habana a cantar a principios de los 80 al teatro Carlos Marx. Llenamos cinco días consecutivos ese teatro enorme de 4.000 localidades. Pero el segundo día, el periódico ‘Granma’ sacó una crónica diciendo que cómo se podía soportar que un grupo español, europeo, hiciera una canción tan machista como ‘Secretaria’. Nosotros leimos la crónica y nos preguntamos: ‘¿Qué hacemos?’. Y respondimos: ‘Pues la seguiremos cantando, vamos a ver...’. Bueno, pues al segundo día, en el teatro Carlos Marx ya estaba la gente pidiendo ‘Secretaria’. No sé si respondo así a su pregunta, pero quería contar esta anécdota.

-‘Y los muchachos del barrio la llamaban loca...’ Hable de ella...

-Es la historia de una mujer que vivió en Bilbao, ella era gallega, y se sentaba todos los días en un banco de una plaza. Se ponía unos abrigos y unos sombreros estrafalarios y se tiraba ocho horas haciendo punto, siempre mirando hacia la tienda donde trabajaba su exnovio. Nosotros pasábamos por allí y la llamábamos ‘la loca de Arriquíbar’, que era el nombre de la plaza, y así figura en google. Entonces José Luis Perales hizo esta canción, que es increíble; no la podemos quitar, ni queremos quitarla del repertorio, y tiene un éxito fulgurante.

-Hicieron también ‘La otra España’...

-Es un canto a los emigrantes que se fueron de España a América. Es un himno a la gente que tiene que desplazarse, en este caso para poder comer.

-¿Y qué opina de la canción protesta?

-Nunca hemos sido un grupo de canción protesta. Nos hemos alineado quizá siempre con la gente de clase social más baja, y siempre hemos apoyado ese tipo de causas, pero nunca lo hemos hecho cantando; porque hemos sido seis personas, y entre seis personas incluso hay seis pareceres distintos en cuanto a todo. Dijimos: ‘Vamos a cantar, y solamente eso’. Y así creo que ha sido.

-Este álbum incluye tres temas inéditos, uno de los cuales es el primer single, ‘Mientras espero’, compuesto por José Luis Perales; ‘Adivina’, compuesto por Juan Carlos Calderón, y la versión de ‘Bilbao’, con música del gran Bertolt Brecht y letra de Víctor Manuel San José...

-Esta canción de ‘Bilbao’ nunca supe por qué la compuso Bertolt Bercht, no sé si pasó por aquí, pero es cierto que se ha hecho muy popular en Europa y en Estados Unidos, donde la ha cantado mucha gente. El segundo tema es ‘Mientras espero’, de Perales, que es la típica canción de un pescador que se va y ella se queda esperándolo. La tercera es una canción de Juan Carlos Calderón que en principio la tenía separada para Luis Miguel. Pero Luis Miguel no acababa de grabarla, hasta que nosotros empezamos a presionarlo diciéndole: ‘Oye, qué pasa con esto’. Total que al final se puso enfermo, murió, y definitivamente llamamos a su viuda y a su hija, Teresa, y les preguntamos: ‘¿Qué pasa con ‘Adivina’, podemos cantarla?’ Nos contestaron: ‘Sí, cantadla’. La canta Iñaki, que es el nuevo fenómeno de la canción en cuanto a nuestro grupo se refiere porque la gente siempre piensa en Amaia y en Estíbaliz, pero a Iñaki hay que oirle; les aconsejo que siempre que puedan se acerquen a escucharlo (risas).

-Su música era diferente. ¿Por qué ahora todos los cantantes suenan de igual modo?

-Pues claro, son las modas, que marcan mucho más que antes. Ahora una moda como el reguetton se extiende de una forma universal, en áreas que incluso no son latinas. Y luego saldrá otra moda, y se extenderá y todos querrán hacer eso. Por ello es tan importante cuando alguien te da un consejo cuando eres joven: ‘No, no sigas modas, sé tu mismo’, todo eso que suena a cosas muy oídas, pero que tiene su base de razón. Es como ahora el fenómeno Rosalía. ¿Por qué es tan atrayente esta mujer? Pues porque es distinta a todo. Se atreve con una canción como ‘Me quedo contigo’, de Los Chunguitos, en la gala de los Premio Goya, que llamó la atención porque te cautiva. Y eso es lo más importante, que te reconozca la gente, que digan: ‘taca’, son ellos.

-¿Qué opina de los concursos musicales?

-A veces los veo, otras no. Están bien hechos, con buenas producciones musicales, pero son un divertimento más, no tienen demasiada trancendencia en cuanto a los artistas que salen de ahí. Y eso que participan grandísimos cantantes, pero no solo hace falta cantar bien, hace falta hacer un camino, y eso ya es otra cosa: tener personalidad. Cantantes hay en todos sitios, gente que canta de cine, pero son necesarias las canciones, las letras; es más complicado de lo que parece.

-Vivimos en la sociedad del whatsapp y las redes sociales. ¿No era todo antes mucho más sencillo?

-Pues sí, ¿pero quién prescinde ahora del whatsapp? Nadie, porque es un invento increíble. Sí, era todo más sencillo, pero hace 200 años no le digo nada de lo que era de sencillo todo. Hay que aceptar lo que los inventores nos traen, sobre todo si es algo imparable.

-Ustedes ahora están más de moda que nunca en Extremadura, gracias a la canción ‘El chacachá del tren’, porque de este tema se han hecho versiones, se le ha puesto letra nueva relacionada con el ferrocarril... ¿Qué opina de la situación ferroviaria en la región?

-Esa situación la conozco gracias a un gran amigo mío, que vivió en Bilbao muchos años, que es un cantautor extremeño que se llama Pepe Extremadura. Tengo un estudio de grabación y él venía a grabar muchas cosas, de Gabriel y Galán... Me gusta mucho este tema. Y qué voy a decir, que los trenes se paren no sé si es de reír o de llorar. No puede ser.