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CONDUCTA NUTRICIONAL

El estrés y los hábitos alimenticios

 

El estrés aumenta la probabilidad de desarrollar hábitos alimenticios poco saludables. - EL PERIÓDICO

DOCTOR VÍCTOR VIDAL
27/10/2019

A lo largo de mi experiencia profesional, me he dado cuenta de la importancia de una correcta alimentación para el buen funcionamiento de nuestro organismo. No olvidemos que ocurren millones de reacciones químicas y enzimáticas en el interior de las células, que en su mayoría requieren de oligoelementos, vitaminas y minerales en muy pequeñas concentraciones, que no están presentes en todos los alimentos.

En ocasiones una persona estresada se alimenta mal y por tanto, no ingiere nutrientes adecuados para disminuir su nivel de estrés y poder mejorar todas sus alteraciones metabólicas, siendo un circuito cerrado, difícil de romper. El hábito alimenticio guiado por las emociones, consiste en consumir alimentos en respuesta a las emociones, especialmente a las emociones negativas, sin sentir hambre realmente. Los siguientes son signos comunes de los hábitos alimenticios relacionados con las emociones:

- Obsesionarse por las comidas

- Usar la comida como premio

- Comer impulsivamente

- Consumo fuera de control

- Esconder las evidencias de que está comiendo/comer en privado

- Sentimientos de culpa o remordimiento después de comer

- Desconexión de las señales psicológicas de hambre y saciedad

- Fluctuaciones de peso

- No poder reconocer la razón por la que come

- Comer más rápido que lo normal

Manejando los hábitos alimenticios emocionales en un momento o en otro, todos nosotros comemos por razones emocionales o sociales, en vez de comer porque sentimos hambre.

Este tipo de hábito no es una preocupación seria, pero cuando se transforma en hábito puede concertirse en un problema para la salud que debe ser tomado en cuenta.

Para reconocer dicho problema, hay que examinar los signos de estrés y los hábitos alimenticios emocionales mencionados anteriormente. Si se puede identificar uno o más de estos signos, se podría padecer este tipo de problema emocional. Otro método útil para identificar el hábito emocional de comer, es anotar las ingestas diarias del alimento que come, porqué lo come, dónde lo está comiendo, cuándo lo come y cómo se siente después de comerlo durante varios días.

Los riesgos asociados con los hábitos emocionales de comer sin límites puede provocar que la persona se sienta culpable y disgustada con su comportamiento o sus hábitos alimenticios, y esto afecta a la forma en que se interactúa socialmente. Además de los problemas emocionales y sociales, este tipo de comportamiento puede conducir a la obesidad y al sobrepso, creando o contribuyendo con otros problemas como:

1- Problemas psicológicos (ansiedad, depresión, bulimia….)

2- Niveles elevados de colesterol (hipercolesterolemia)

3- Niveles altos de presión arterial (hipertensión)

4- Problemas óseos y musculares

5- Aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, derrames e infarto de miocardio

6- Aumento del riesgo de ciertos cánceres

7- Disfunciones respiratorias

8- Diabetes

9- Desórdenes del sueño