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Xavier Verdaguer: «Es necesario mejorar para que los inversores se arriesguen un poco más. Pero dinero hay, y mucho, en este país»

Su padre era carpintero y su madre trabajaba con él en una fábrica de juguetes de madera. En este humilde entorno aprendió que con talento puedes conseguir tus sueños. Tanto es así que un buen día se marchó a Silicon Valley, la meca del emprendimiento. Fundó Innovalley, una empresa de calzado inteligente, y después creó Imagine Creativity Center. Xavier Verdaguer es un emprendedor en serie, un generador de ideas que ayudan a cambiar el mundo. Emprendedor en serie (Barcelona, 1972)

 

-Usted fue uno de los primeros en atreverse a trasladarse a Silicon Valley...

-Había emprendido durante muchos años en España y tenía a Silicon Valley como la meca del emprendimiento. como algo que un día en la vida tenía que visitar. Allí están Google, Apple, Facebook, Instagram... todas estas firmas. Aproveché que vendí una de mis compañías en 2008 para tomarme unos meses semisabáticos. Me aceptaron en un curso de verano en Stanford y me sedujo tanto que acabé mi vida en el campus y al día siguiente alquilé una casa en Palo Alto para quedarme a vivir. Y mire, desde hace 10 años...

-Allí fundó una empresa de ropa inteligente...

-Sí. La compañía se llama Innovalley y desarrollamos tecnología, sobre todo para el calzado inteligente. Estuvimos haciendo muchos productos para incorporar tecnología a la ropa que llevamos, desde bolsos con tejido solar, que te cargan el móvil que llevas dentro, hasta camisetas que te permiten proyectar imágenes que van cambiando. A día de hoy nuestra especialización es el calzado. Trabajamos sobre todo para Puma, que nos contrata muchos desarrollos tecnológicos que pronto saldrán al mercado: zapatos que te guían por la calle, controlar la temperatura del zapato desde el móvil, etcétera.

-En 2011 funda Imagine Creativity Center, una iniciativa para generar ideas que cambien el mundo...

-Correcto. Había muchos españoles que querían venir a hacer prácticas a Innovalley. Me dije: ‘Vamos a organizarlo mejor, porque puede ser muy interesante que más personas de nuestro país hagan una inmersión en este entorno tan emprendedor para que luego, a la vuelta, emprendan mejor en España’. Fundé Imagine inicialmente como un programa de verano para acoger emprendedores españoles, pero funcionó tan bien durante las dos primeras ediciones que ahora ya hacemos Imagine todo el año y por todo el mundo. El espíritu inicial es hacer una inmersión en ese ecosistema.

-¿Cree que se le da al emprendedor el lugar que merece?

-Creo que estamos en un país en el que todavía no hemos dignificado suficientemente la figura del emprendedor, sobre todo el de éxito. De hecho, no tenemos referentes porque los emprendedores casi no quieren ser muy conocidos; esto de tener una empresa y de generar negocios parece que está mal visto en este país; salen muchas envidias. Ha habido muchos casos de empresarios muy corruptos y eso ha perjudicado a toda la comunidad. Habría que hacer un esfuerzo para ensalzar esta figura y para que más emprendedores y emprendedoras sean referentes en la sociedad, que ahora no lo son.

-Ha logrado todo a base de humildad, ¿puede hablar de su familia?

-Vengo de una familia muy, muy humilde. Mi padre es carpintero y mi madre estuvo trabajando con él en una fábrica de juguetes de madera durante mucho tiempo. De ellos aprendí sobre todo la cultura del esfuerzo y, como usted bien dice, la humildad y hacer las cosas poco a poco, y siempre con mucho cuidado. También debo decir que tuve la suerte de poder jubilarles cuando vendí mi compañía en 2008 y darles una tranquilidad económica; seguramente es una de las cosas de las que más orgulloso me siento de todo lo que he hecho como emprendedor.

-Ahora hablamos mucho de cómo las redes sociales manejan nuestros datos... No sé si eso le da miedo...

-En esto de los datos voy a decir dos cosas, la primera que es una batalla perdida. No vamos a tener ya prácticamente privacidad, sí intimidad en algunos espacios muy reducidos. Pero la privacidad hoy en día es imposible porque tus datos están por todo el mundo. La segunda cuestión es que, sobre todo las grandes compañías como Google, a cambio de estos datos te dan muy buenos servicios. Es una guerra perdida, pero creo que cada vez más podremos hacer un buen uso de los datos. Partiendo de la base de que nuestros datos ya los tiene mucha gente, igual yo podré decidir qué datos cedo a determinadas empresas, pero que a cambio me den servicios muy personalizados. A mí no me da miedo que se sepan esos datos, creo que nos da más ventajas que problemas.

-Emprender no es solo cosa de la red. Se puede emprender con la materia prima: emprender con la aceituna, emprender con la uva... Parece que hablamos de emprendimiento y únicamente pensamos en las coordenadas de una web, pero hay algo más...

-Totalmente. Emprender e innovar no solo tiene que ver con la tecnología. La tecnología es un medio y no un fin. Y hay grandes emprendimientos que se basan solo en hacer las cosas diferentes. A lo mejor de vender de una manera diferente, de cultivar de una manera diferente. Lo que sí es importante es que cualquier emprendimiento lleve una innovación, una manera nueva y mejor de hacer las cosas. Pero no tiene, evidentemente, que ser todo tecnología y redes sociales.

-Así lo demostró hace una semana durante su visita a Cáceres, donde dirigió el ‘Reto de Innovación Disruptiva’ para 180 estudiantes extremeños durante la proclamación del Premio Social 2019 de la Fundación Princesa de Girona, que presidió la Reina Letizia...

-Así es. Estuvimos en Cáceres generando ideas de innovación social y en muchas de ellas ni tan siquiera había tecnología por detrás, pero sí propuestas de nuevas soluciones y nuevas maneras de resolver problemas. Por lo tanto, la innovación es simplemente hacer las cosas mejor.

-Sigue habiendo más emprendedores que emprendedoras...

-Una pena. Esto no puede ser y hay que cambiarlo. De la misma manera que decía antes que faltan referentes emprendedores, si preguntamos a un chaval español que te diga el nombre de un emprendedor, muchos no te van a decir ninguno, pero algunos sí te contestarán. Ahora bien, si le preguntas por una emprendedora, ahí sí que no tenemos referentes. Hay mucho camino a recorrer, no solo para que más mujeres emprendan sino para que más mujeres sean emprendedoras y sean referente de muchas chicas que quieran seguir sus pasos.

-¿Considera que hay mucho cuento en esto del emprendimiento o realmente es una potencia?

-Como en todos los sectores hay humo, cuento o cosas muy gratuitas. Hay muchos emprendedores que realmente no lo son o muchas empresas que dicen que apuestan por el emprendimiento y no lo hacen; pero realmente prefiero que tengamos mucha gente diciendo que quiere emprender y que de todos algunos no sean muy auténticos, a que no se hable del emprendimiento. Hace falta masa crítica y cuanta más gente lo esté intentando, aunque mucha no lo haga de verdad, al final es como una selección de la que saldrán más proyectos. Es la clave también de Silicon Valley. Viví en un sitio donde uno de cada 10 proyectos tiene éxito. Ello quiere decir que los nueve restantes o no eran lo suficientemente buenos o no se habían trabajado lo suficiente o eran humo; pero como hay 10, de 10 acaba saliendo uno.

-Sí, pero para que todo esto salga adelante son necesarias las licencias. No sé si la administración colabora o queda mucho por hacer...

-Bueno, queda mucho por hacer en todo. Y hay que entender que el emprendimiento es un ecosistema. Se necesitan emprendedores, se necesitan administraciones que ayuden, se necesitan espacios para emprender, se necesita incluso un buen clima, una buena calidad de vida para atraer el talento... Es decir, se necesitan muchas cosas y la administración, como una de las piezas de este gran puzzle, tiene que aportar cosas al emprendimiento. Ahora bien, en defensa de la administración quiero decir que aquí en este país se pone muchas veces, demasiadas veces, de excusa que hay excesiva burocracia para emprender. La hay, y hay que mejorarla, pero esto no puede ser una excusa para emprender. Por ejemplo, mucha gente dice: ‘En Estados Unidos puedes constituir una empresa en 24 horas y en España, no’. La pregunta que le haría a alguien que diga eso, es: ‘¿Bueno, y por qué quieres constituir una empresa en 24 horas?’ No es necesario; normalmente la constitución de una empresa lleva algo más de tiempo de reflexión, por lo tanto no pongamos tantas excusas. Somos el país de la excusa, y emprender va de cambiar las excusas, los problemas, por oportunidades.

-Además se necesita inversión. ¿Cómo lo conseguimos?

-La verdad es que en los últimos años ha mejorado muchísimo la capacidad de inversión que tiene España en emprendimiento. Recuerdo que cuando empecé hace ya más de 20 años era muy difícil conseguir inversión en España porque la gente que tenía dinero en este país lo invertía todo en el ladrillo. Y en cambio desde hace un tiempo se invierte mucho en personas. Ahora mismo vemos cada año que el nivel de inversión en start-ups está creciendo muchísimo. Por lo tanto, estamos en muy buen momento para emprender porque hay muchos fondos de inversión y muchos ángeles, personas privadas que pueden invertir en el inicio de un proyecto. Quizás es necesario mejorar para que los inversores se arriesguen un poco más. Falta un poco de riesgo, pero dinero hay, y mucho, en este país.

-Uno de cada tres españoles menores de 30 años quiere emprender. A priori es positivo...

-Me parece mucho. Si ese es el dato, que desconocía, es una muy buena noticia. Porque querer emprender, para mí no es solo que uno de cada tres españoles constituya una empresa, sino que si hay voluntad de emprender y de gente que lo intente, habrá personas a las que no les saldrá bien, pero si tienen ganas de tirar hacia adelante con algún proyecto, quizás irán a trabajar para alguien y con esa actitud podrán cambiar cosas en una compañía.

-No obstante, todavía mucha gente, al menos en Extremadura, quiere ser funcionario... ¿Qué opinión le merece?

-Primero, tiene que haber funcionarios; pero que no lo vean como el camino fácil, porque lo fácil no acaba aportando nada, ni al país ni a uno mismo, no te va a hacer feliz lo fácil. Por lo tanto, creo hay que tener actitud emprendedora y eso quiere decir que es bueno que más jóvenes intenten emprender, pero si alguien claramente quiere ser funcionario, pues igualmente es bueno que tenga esa actitud emprendedora porque a lo mejor dentro de la administración, tanto si hace de profesor como si hace de policía, seguramente podrá cambiar y mejorar cosas de la propia administración. Pienso que lo importante es que hagas lo que hagas en la vida, tengas actitud de emprendimiento.

-No solo se emprende en ciudades. Es necesario el emprendimiento rural contra la despoblación...

-Totalmente. Y ahí es donde veo una grandísima oportunidad. Estamos en un mundo globalizado, en el que a través de internet cada vez más podrás moverte y trabajar donde quieras y empezarán a salir grandes oportunidades de ir a trabajar y a vivir en zonas menos pobladas. Por lo tanto, si yo viviera en un sitio que está sufriendo despoblación, primero segurísimo que hay oportunidades para emprender algo ahí y, segundo, que además puedo generar nuevas oportunidades para gente que quiera venir a emprender conmigo, esté donde esté. Hoy en día ya no es tan importante dónde tengas tu empresa o dónde vivas porque al final estás conectado con todo el mundo. Yo mismo me paso todo el año viajando y trabajo cada día con un montón de compañeros que incluso a muchos de ellos ni los he visto en persona nunca. Pero internet hace que esto mejore mucho.

-¿Y el emprendimiento social?

-Es también muy necesario, cada vez más. Estoy metido en varios proyectos de innovación social y lo que se ha demostrado es que lo social tiene un doble retorno. Cada vez más estamos viendo proyectos emprendedores que aún resolviendo problemas sociales tienen un retorno económico, pueden ser sostenibles. No tiene por qué ser siempre una onegé, puede ser una empresa que genere beneficio resolviendo un problema social, y cuanto más beneficios genere más problemas puede resolver. Esto luego tiene el doble retorno que es el sentirte realizado y el sentirte bien porque lo que estás haciendo tiene un impacto positivo en las personas; y creo que esto es una motivación que puede hacer que muchos emprendedores decidan emprender ahí, en lo social.

-Como catalán que es, no podemos culminar esta entrevista sin preguntarle por el conflicto independentista...

-Paso gran parte del tiempo en Barcelona, y creo que los emprendedores están al margen de todo esto.

-Pues muy bien...

-(Risas). Sí, sí, y de hecho en Barcelona cada vez estoy más rodeado de gente que emprende y que viene de otros países y que la mayoría es que ni tan siquiera pierde tiempo en la política. Creo que se habla demasiado de política en este país, se le da demasiada importancia. Ni me quiero posicionar ni lo quiero considerar que me afecte para nada en mi día a día. Creo que los emprendedores de verdad van por otro lado y no se preocupan por esto, y saben que el mundo es globalizado y que, por lo tanto, no hay que perder mucho el tiempo en hablar tanto de política. No tengo tele, pero cada vez que la veo siempre hay políticos y me pregunto: ‘¿Por qué será, no entiendo, por qué se habla tanto de política, por qué no se habla más de los emprendedores que hacen cosas positivas, que generan empleo, que han conseguido éxito; por qué no se habla más de las mujeres que han conseguido cosas relevantes y que por lo tanto se pueden convertir en referente para otros, o queremos que nuestros referentes sean los políticos que, además, me parecen, y perdone que lo diga tan claramente, personas bastante mediocres en este país? En cambio hay gente muy brillante, que hace cosas muy brillantes y que nunca está en los medios.