+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Anna Paquin

La niña ya creció

 

En ‘Darkness’ (2002).En ‘El irlandés’. Anna Paquin y Robert de Niro (borroso), en la película de Scorsese, que se estrena la próxima semana.En ‘El piano&rsquo -

POR BEATRIZ MARTÍNEZ
27/10/2019

La conocimos cuando todavía era una niña. Su papel en El piano (1993), a la edad de 11 años, la catapultó a una fama demasiado precoz contra la que ha tenido que luchar buena parte de su vida a base de trabajo constante y mucho control de su carrera.

Ha sido la suya una trayectoria llena de momentos de máxima exposición y otros de parcial olvido. Ahora vuelve a estar de actualidad gracias a su participación en El irlandés, de Martin Scorsese, en la que encarna uno de los escasos papeles femeninos (el de la hija de Robert De Niro) que alberga esta película alrededor de la desaparición del líder sindicalista Jimmy Hoffa y su relación con el crimen organizado.

Además, siguiendo la estela de otras mujeres de Hollywood que han decidido tomar las riendas de los productos en los que se involucran, como Reese Witherspoon o Nicole Kidman, Anna Paquin fundó CASM Films junto a su marido Stephen Moyer y ha estado detrás de cada pequeño detalle de la serie Flack (estrenada este mismo año).

Anna Paquin reconoce que no tenía claro seguir en el mundo de la interpretación después de El piano. Tenía 9 años cuando acompañó a su hermana a una audición y terminó quedándose con un papel que le valdría el Oscar a la mejor interpretación de reparto, convirtiéndose en la segunda actriz más joven en conseguirlo después de Tatum O’Neil por Luna de papel (1973).

Pequeños papeles

Así, la pequeña Anna, que se había instalado con su familia en Nueva Zelanda después de haber nacido en Canadá, se mudó a Estados Unidos para comenzar a sentar las bases de una trayectoria que había empezado de forma tan apoteósica como precipitada. No todos los niños actores consiguen sobrevivir en la profesión durante su edad adulta, pero Paquin se preparó e incluso estudió en la Universidad de Columbia. Comenzó a participar en pequeños papeles en cintas de autor como Hurlyburly (1998), Casi famosos, de Cameron Crowe o Descubriendo a Forrester, de Gus Van Sant.

Pero su espaldarazo definitivo a nivel popular fue interpretar a Pícara en X-Men, una adolescente mutante que debe aprender a canalizar sus poderes junto a Lobezno y compañía. Su inmersión dentro del terreno de blockbuster no le impidió seguir apostando por las películas más arriesgadas y nombres de prestigio, como Noah Baumbach y Spike Lee. En La última noche, coincidió con el fallecido Philip Seymour Hoffman, su gran maestro sobre las tablas tras dirigirla en la obra teatral The glory of living.

Un poco más tarde se convertiría en la estrella de la primera película rodada en inglés por Jaume Balagueró, Darkness, en la que compartió protagonismo con Lena Olin, Iain Glen y Fele Martínez. Los siguientes años no fueron especialmente productivos para la actriz que por fin comenzaba a entrar en la edad adulta dejando atrás el espíritu teenager de los personajes que había interpretado hasta el momento.

Mito vampírico

La película que consolidó su tránsito de la adolescencia a la madurez fue Margaret (2011), de Kenneth Lonergan. La rodó antes de embarcarse en el que sería otro de sus grandes hitos, la serie True blood, demostrando su versatilidad en todo tipo de formatos y géneros. Siete temporadas tuvo esta revisión sexi del mito vampírico que le valió a la actriz un Globo de Oro en el 2008. Durante esa época comenzó a salir con su compañero de reparto Stephen Moyer, con el que terminó casándose y formando una familia. Paquin declaró en una campaña LGTBI que era bisexual, pero nunca se le ha conocido una pareja femenina. Lo que sí ha intentado es hacer activismo a través de sus papeles, en películas como El secreto de las abejas o la propia Flack, en la que se abordan temas vinculados con la comunidad gay.