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SITUACIÓN DE LOS CENTROS EDUCATIVOS ANTE EL CALOR

En las clases a 30 grados

La Ampa del Ciudad de Mérida alerta de las altas temperaturas que soportan los alumnos en las aulas e instala termómetros para denunciarlo H En el Giner de los Ríos ponen ventiladores y esperan las obras

 

Ciudad de Mérida. Alumnos del centro utilizan pulverizadores de agua para sofocar el calor. - EL PERIÓDICO

CARMEN HIDALGO
05/06/2019

Es subir las temperaturas y la historia se repite. Cuando el calor aprieta ir al colegio se convierte en un infierno, nunca mejor dicho, y si no que se lo pregunten a los alumnos que tienen que estar en clase, atendiendo a las explicaciones de sus profesores, a 30 grados. Casi nada. Y es que esto no tiene que ser tarea fácil, pero el alumnado del colegio Ciudad de Mérida parece estar condenado a tener que sudar la gota gorda en las aulas. Para denunciar esta situación, la Asociación de Madres y Padres (Ampa) de este centro adquirió en enero cuatro termómetros digitales con sonda exterior, que se instalaron en varias clases de las tres plantas del inmueble.

A tenor de los datos que recogen a diario los profesores, los días 30 y 31 de mayo, 1 y 2 de junio, se superaron los 30 grados en algunas aulas conforme avanzaba la mañana, pero a primera hora, los termómetros ya marcaban hasta 29 grados, cuando lo ideal es que no se superen los 27. De hecho, en el exterior, salvo a última hora que se equipara algo más, la temperatura suele ser más baja que dentro de las clases. «Los niños tienen que estar en mangas cortas hasta en invierno. El colegio es un invernadero porque está todo acristalado, con una cubierta vegetal que se secó a los seis meses de abrirse el centro y ahora solo está de techo el hormigón puro y duro», explica Flor Calle, secretaria de la Ampa. A esto se une que casi todas las ventanas son fijas, por lo que «no se puede airear y el calor se queda dentro», además de que el edificio se ubica en una parcela sin apenas arbolado.

«Todo esto contribuye al calor extremo», apunta esta madre del centro, quien lamenta que siendo una edificación de apenas ocho años y medio, no se diseñara «pensando en la climatología de Extremadura». Calle asegura que a consecuencia del sofocante calor registrado en las aulas, la pasada semana se mareó una alumna de 5º de Primaria, una profesora, y dos alumnos de Infantil sangraron por la nariz. «No nos parece justo ni medio normal para los niños, pero es que los profesores, el personal del comedor y las limpiadoras tampoco trabajan en unas condiciones normales», sostiene esta madre.

Otro centro en el que tradicionalmente sufren las altas temperaturas es el Giner de los Ríos. Blanca Bonnail, de la directiva de la Ampa, señala que los propios padres han comprado ventiladores para las aulas y se han colocado lonas de color verde en los patios. «Las temperaturas que se alcanzan en las clases superan con creces los 30 grados», asegura esta madre del colegio, quien subraya que el calor es horroroso y que «algún día va a pasar algo». En esta línea, Bonnail indica que, debido al intenso calor, «los sangrados por la nariz en los niños son continuos».

Recordar que en el centro están a la espera de que se inicien unas obras que incluyen medidas encaminadas a frenar las altas temperaturas. Sobre este asunto, la Consejería de Educación y Empleo avanza a este diario que las actuaciones ya se han adjudicado por 363.241 euros y que la intención es que las obras pueden iniciarse en el próximo mes de julio.

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