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Por desencuentros con el Consorcio de la Ciudad Monumental

La empresa que restaura la escena del teatro romano de Mérida abandona las obras

 

Valva Regia: La estructura de andamios colocada en el frente escénico, de 20 metros de altura. -

EFE
28/12/2017

Las obras de restauración del frente escénico del teatro romano emeritense, adjudicadas a Contrafforte Restauro por un precio de 79.567'92 euros, se encuentran paralizadas ya que la empresa ha decidido abandonar el proyecto por desencuentros con el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida.

Así lo ha confirmado el propio consorcio en un comunicado, en el que precisa que a fecha de hoy los trabajos se encuentran paralizados y se ha desmontado todo el andamiaje porque la empresa adjudicataria no quiere asumir las mediciones de la obra existentes en el proyecto arquitectónico.

Desde el consorcio, según se especifica en la nota, "se ha decidido rescindir de manera amistosa el contrato y continuar con lo legalmente estipulado en el procedimiento abierto de licitación".

Esto permitirá, a juicio de entidad que gestiona el patrimonio emeritense, que los trabajos de restauración del frente escénico del teatro romano puedan estar concluidos a finales de febrero de 2018, como estaba previsto.

El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida licitó, mediante procedimiento abierto, el proyecto Conservación, restauración y mantenimiento del frente escénico del Teatro Romano de Mérida (Fase III)" con un plazo de ejecución de cuatro meses.

Este proyecto, redactado por la arquitecta María López, fue adjudicado a la empresa Contrafforte Restauro a la baja, ya que el el valor estimado de la obra fue cifrado en 128.885,11 euros en la convocatoria de contratación.

Los trabajos, que comenzaron a finales de octubre, con un periodo de ejecución de 4 meses, consistían en la elaboración de fotogrametrías, sujeción y limpieza en superficie de todos los mármoles: capiteles y fustes de columnas, molduras y relieves decorativos, así como reparación de los hormigones y morteros del muro que se han detectado en mal estado por las filtraciones de agua y la exposición a la intemperie.

El periodo de ejecución elegido, de noviembre a febrero, se ha hecho coincidir con periodos de menor afluencia al recinto monumental, recuerda el consorcio.