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en mi atalaya

Es cosa de hombres

 

Rafael Angulo Rafael Angulo
10/09/2018

El Papa Francisco estuvo un lluvioso fin de semana en Irlanda; yo, que él, no hubiera ido pero Su Santidad no se arredra ante las dificultades. El Pontífice firmó una camiseta del equipo de fútbol gaélico del condado de Mayo que, según los supersticiosos, no gana el título desde 1951 por una maldición. Con la firma va el deseo de los hinchas de que se levante esa rémora deportiva y, con ella, la satisfacción de ver a su equipo ganar algo. Nada más me enteré mandé a mi hijo el pequeño (los otros, ni caso) a por una camiseta del Mérida UD para que se le estampe una rúbrica en el Vaticano y consiga levantarle a mi equipo la maldición reciente: la falta de unión, compromiso y ganas en la plantilla. Porque en el Romano llevamos temporadas viendo futbolistas pusilánimes, inanes, flojitos y desmotivados. Y eso, cobrando, que si no cobraran estaríamos en regional. Y eso con el factor: «Qué bonito es cuando salgo de casa…», afición que ha ganado muchos partidos.

Pero quien siembra abulia recoge descensos y no digo yo que haya que bajar al vestuario a dar mamporros (aunque bien mirado…) pero hagamos balance: ¿Cantera? Nada. ¿Estilo? Ninguno (y menos con entrenadores como Loren). ¿Fichajes? Muchos, caros, desastrosos y disparatados. Consecuencia: plantilla desequilibrada en la que no hay manera de hacer un bloque. ¿Qué pasó? Pues que bajamos. El desmadre en fútbol trae estas desgracias. Me riñen cuando digo que se puede ganar o perder pero que lo que me gusta es ver jugadores con coraje y comprometidos, sudando la camiseta, y que llevo años sin verlos (sí, hombre, sí, alguna excepción habrá). Se ríen cuando digo que podíamos fichar mujeres, menos mediáticas pero más sensibles; con sorna me dicen: ¿Has oído a alguna mujer retransmitir un partido o dirigir ‘Tiempo de juego¡? Sí, hacen entrevistillas pero no llegan más allá. Has visto a alguna mujer entrenadora o árbitro en Primera o Segunda; desengáñate, esto es, por desgracia, cosa de hombres. Y así nos va.