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LOS DÍAS 2 a 5 DE MARZO EN VILLANUEVA DE LA VERA, fiesta de interés turístico

Pero-Palo, una fiesta envuelta en el misterio que no defrauda

No se sabe con certeza el origen de la celebración, solo que originó un proceso inquisitorial. El rito revive el ajusticiamiento público de un malhechor por los vecinos del pueblo

 

Pero-Palo. Los vecinos se arremolinan ante el pelele que simboliza un ajusticiado. - TONI GUDIEL

Redacción // MONOGRÁFICOS
28/02/2019

p ocas celebraciones están tan envueltas en el misterio y la tradición como el Pero-Palo de Villanueva de la Vera. Este año, una vez más, se podrá disfrutar de un acontecimiento único los días 2, 3, 4 y 5 de marzo. Sobre el origen de la fiesta se sabe poco. De lo único que se tiene constancia es de un proceso que la Inquisición llevó a cabo en Llerena en el que se acusaba a Villanueva de la Vera del asesinato de un judío malhechor, de un cobrador de impuestos o de un mujeriego. Al final todo se resolvió favorablemente ya que se comprobó que era un auto pagano totalmente ficticio.

La coincidencia del Pero-Palo con el Carnaval no debe causar extrañeza ya que éste reemplazó las fiestas precristianas que celebraban la llegada de la primavera, según apuntan muchos investigadores. De hecho, con la introducción del cristianismo las fiestas de origen pagano se vieron en la disyuntiva de aceptar enmarcarse en los carnavales o desaparecer.

El Pero-Palo es mezcla rituales de celebraciones paganas con otros ritos propios del carnaval, con la condena y muerte de un personaje bautizado como Pero-Palo.

RITUALES. La fiesta tiene sus distintos hitos y ritos que desembocan en el ajusticiamiento de Pero-Palo. Todo comienza una semana antes con la llamada ronda de ‘la cabeza’. Se saca en procesión una cabeza de madera o ‘turra’ de Pero-Palo, vestida con un sombrero y pañuelo. Los jóvenes del pueblo luchan por hacerse con ella mientras de fondo retumban los tambores que anuncian las fiestas para los próximos días. Es un ritual que tiene mucho de sacro. Una explicación de la fiesta la considera como un auto de fe, ya que es la condena a un reo judío.

El primer acto propiamente dicho es el relativo a la elaboración del muñeco, que se hace en secreto y ante unos pocos escogidos.

El secreto de la elaboración incluso soportando violencia física confirma esta teoría sacra.

Durante la madrugada del sábado al domingo se hace el Pero-Palo con un traje de paño cosido, mientras se entonan unos versos antiguos y de propiedades cuasimágicas. Se está dando vida a este personaje mítico que durante unos días será objeto de veneración y juicio a la vez. El cuerpo se atraviesa con un palo que sirve por un extremo para colocar la ‘turra’. El otro extremo es un asidero.

Tras la diana y primera ronda del Domingo Gordo, el muñeco termina puesto en la aguja y ante él se bailan jotas. El domingo y lunes, días 3 y 4 de marzo, Pero-Palo es paseado varias veces por Villanueva de la Vera y acaba regresando a la plaza. Allí se desarrolla la llamada ‘judiá’, en la que dos bandos (enemigos y partidarios del muñeco) corren unos frente a otros en medio del caos, aunque al final todos vuelven a su sitio. Al muñeco casi se le arrastra como acto de escarnio y humillación. Pero-Palo vuelve a la aguja al son de los tambores y de la jota.

El martes día 5 de marzo es una de las liturgias más esperadas. Es el Martes de Carnaval por la mañana y Pero-Palo es condenado a muerte por un tribunal popular. Los peropaleros y acompañantes recorren las casas del alcalde y de los capitanes, en un trasiego que termina a las ocho de la mañana, con Pero-Palo nuevamente en la aguja colocada en la plaza. Sobre las diez de la mañana comienzan las corridas de las elecciones.

El reo lleva la sentencia a la espalda montado en un burro, que es cuidado durante todo el año por una asociación, que vela porque no reciba ningún daño. El Pero-Palo sale ante disparos de salvas.

Al mediodía el alcalde entrega en el balcón del Ayuntamiento la bandera a los capitanes de la fiesta. Todos van a casa del párroco, por unas alabardas que tiene custodiadas y de allí se va a casa de los capitanes a poner la bandera en un lugar visible. Posteriormente comienza el convite de los capitanes, al que todo el mundo está invitado. Cuando acaba todo el pueblo se concentra para hacer la judiá y bailar al son de los tambores.

Otro momento muy importante de la fiesta es el llamado paseo. Por la tarde, hombres y mujeres se visten con el traje típico. Los capitanes portan la bandera, con un chorizo atado a una zarza que es el símbolo de la castración de Pero-Palo. Todo ello transcurre ante el canto de coplas, que suelen hacer referencia a la hermosura de la capitana y al valor del capitán.

Un elemento indispensable de este ritual es la música y muestra de ello son las numerosas rondallas de músicos jóvenes y adultos que durante estos días amenizan las fiestas, bien sea al ritmo de una guitarra, una bandurria e incluso un caldero.

En la plaza tiene lugar posteriormente el ‘ofertorio de las calabazas’. En él se recogen las aportaciones económicas de vecinos y visitantes. Al hacer la ofrenda se recibe un simpático aporreo de los ‘calabaceros’ o quintos del año.

Los festejos continúan con el paseo que capitán y capitana dan al Pero-Palo, al que sigue la jura de bandera ante la insignia de la fiesta en la plaza Mayor en medio de un gran gentío que forma un redondel.

Finalmente el cuerpo de Pero-Palo es manteado y quemado como fin de la fiesta. El muñeco (una réplica) se lleva a hombros de los mozos en una parihuela. Una vez en la plaza se le mantea a gran altura. Es tiroteado por los arcabuceros. Las llamas hacen desaparecer al pelele, entre los gritos a favor de su condena y los sollozos de las mujeres que piden su indulto.

En esta fiesta participa todo el pueblo y se espera que en estos días Villanueva de la Vera reciba a unos 5.000 visitantes.

En cuanto al burro sobre el cual se pasea a un hombre que hace de Peropalo, este año se ha sustituido a la tradicional Celipa por un burrito más joven.

Desde el Ayuntamiento de Villanueva de la Vera se anima a visitar estos días el pueblo y conocer esta fiesta de primera mano.

UN PUEBLO EN PROGRESO. De otro lado, la localidad verata destaca por estar inmersa en importantes proyectos de futuro. De hecho, la gran obra del equipo de gobierno, la Residencia de Mayores El Prado se encuentra casi terminada. Cuando se ponga en marcha la lista de espera para poder tener una plaza en ella se eliminará casi por completo.

En el presente año se tiene previsto acondicionar el archivo municipal que se encuentra encima de la biblioteca. También se acondicionará una casa museo y se van a remodelar varias calles a cargo del Plan Activa de Diputación.

Muy importante será la construcción de la carretera del Tudal, cuya obra aún no se ha puesto en marcha por culpa de la expropiación de terrenos. Igualmente se está mejorando la red de abastecimiento de aguas.

Además desde el consistorio se realiza la contratación del máximo número de personas y de hecho la cifra del 2018 ha sido de 214.