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estudiante de lenguas modernas, cultura y comunicación

Elena Mora Rubio: «El lenguaje no debe discriminar a las personas»

 

La estudiante Elena Mora, de 18 años y natural de Olivenza. -

10/03/2019

–Sacó la máxima nota, un 14, en la EBAU (antigua Selectividad) y tuvo claro qué carrera quería estudiar: Lenguas Modernas, Cultura y Comunicación, en la modalidad bilingüe. No obstante, todo el mundo esperaba que se matriculara en Medicina o algo similar, ¿por qué?

–Parece que las carreras de ciencias son las que tienen más prestigio y se les da más importancia. No sé si es porque dan más dinero o porque aseguran más salidas laborales. Una persona con esa nota y que se vaya por una rama que parece así como muerta, oxidada... pues extraña mucho. Pero sigo pensando que más importante que el dinero que vayas a ganar, es que te guste lo que haces. Y de momento estoy muy contenta con mi elección.

–¿Hay mayoría de chicas en su clase?

–Sí claro, es cierto que casi todas somos chicas. Si hay aproximadamente unos 50 estudiantes en el aula, solo 10 son chicos.

–¿Por qué cree que ocurre esto? ¿Por qué las carreras de ciencias están más masculinizadas y en las de letras prima la presencia de las mujeres?

–Porque influye siempre la educación que recibimos desde pequeños. A los niños se les dan coches para jugar y a las niñas muñecas, de manera que ya se está predeterminando que los chicos van a tener más tendencia a la ingeniería, a algo que tenga que ver con la construcción, mientras que a las chicas les corresponde el cuidado del resto de la gente, como por ejemplo la enseñanza.

–Tiene claro cuál es la base que marca la diferencia de roles, pero tuvo igual de claro qué carrera quería estudiar.

–A mí me gusta mucho el inglés, el francés, los idiomas en general. También mucho la literatura. Es más raro ver a mujeres en ciencias, porque, por ejemplo, normalmente solo hay dos chicas en clase de cualquier ingenería, pero tampoco hay que olvidar a las que siguen eligiendo lo que quieren, como es mi caso, porque es lo que realmente nos gusta.

–¿Se aborda el uso del lenguaje inclusivo en alguna de las asignaturas que está estudiando?

–No se ha profundizado en ese aspecto, pero lo que sí me llama la atención es que, en una clase donde la mayoría somos chicas, casi todos los profesores siguen usando los términos ‘todos’ y ‘alumnos’. Me siento rara al escucharlo, principalmente porque cuando es al revés, la historia cambia.

–¿A qué se refiere?

–Pues que alguna vez han dicho ‘todas’ para dirigirse a la generalidad y enseguida han pedido perdón porque había un chico delante. Y yo me pregunto, ¿perdón por qué? No se le está insultando de ninguna manera, no hay que pedirle disculpas por haber dicho ‘todas’.

–¿Qué opina del lenguaje inclusivo?

–Me parece algo tan fundamental como que el lenguaje no tiene que discriminar a las personas. No tiene que ser un cambio radical de repente, pero sí está bien que se incluya también a la mujer o que, como decía antes, no se tenga que pedir perdón a los chicos por usar el término ‘todas’.

–¿Cree que el hecho de sacar la máxima nota en la EBAU fue aún más noticioso por ser mujer?

–Si acaso más bien al revés, porque parece que la gente está ya un poco harta de que se destaque a la mujer por las cosas que hace... Como que quieren que también se destaque a los chicos. Pero la realidad es que fuimos dos mujeres las que conseguimos la máxima nota.