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AL FRENTE DEL CENTRO DE BELLEZA ‘PIGMENTA’

Paloma Llanos Monte: «Montar mi propio negocio me obliga, solo a mí, a trabajar el doble»

 

Paloma Llanos, de ‘Pigmenta’, especializado en micropigmentación de cejas y maquillaje permanente. -

10/03/2019

– Ha sido una de esas mujeres que decidió hacerse autónoma y emprender para poder acceder al mercado laboral. Montó en Cáceres, junto a otra socia, el centro de belleza ‘Pigmenta’. Además, es madre. ¿Hasta qué punto condiciona el hecho de tener hijos el poder poner en marcha un negocio propio?

– Nosotras siempre tenemos más problemas para todo. Yo cuando empecé a poner en pie este negocio lo hice pensando en los horarios, en cómo cuadrarlos... Si fuera mi marido, no se hubiera planteado eso para nada. Hubiera montado la empresa independientemente del horario de mis hijos. Esa es la principal diferencia entre nosotras y ellos, que tú si te planteas toda tu vida alrededor de tu familia y teniéndola siempre muy presente.

– ¿Por qué ellos no lo hacen?

– Porque creen que el trabajo para ellos es una obligación y para nosotras algo opcional, esa es mi opinión. Aunque ellos quieren que nosotras trabajemos porque tener dos sueldos en casa es mucho más fácil para todos.

–Planteado así, supone un sobreefuerzo solo para las mujeres...

– Al principio montar ‘Pigmenta’ fue muy duro porque solo eran gastos, aunque también era ilusionante arrancar un proyecto muy bonito. Ahora, mi vida era trabajar el doble: los horarios de los niños, la casa, el trabajo...

– Insisto, un doble esfuerzo solo para las mujeres...

– Mira, a mí me encanta mi trabajo. Y cuando estoy en ‘Pigmenta’ es que me siento más descansada que en mi casa, lo digo en serio. Cuando la gente viene y dice: ‘¡Qué bien, es viernes!’, yo lo único que pienso es que estoy deseando que llegue el lunes porque trabajo el doble en mi casa. Es que llego a ‘Pigmenta’ y descanso, de verdad. También creo que cuando a una mujer le gusta su trabajo, lo disfruta muchísimo.

– Mucha desigualdad, ¿no?

– Es que yo creo que nosotras tenemos dos cerebros... No sé por qué, pero al final nosotras trabajamos el doble.

– ¿Los roles de pareja se acentúan cuando se tienen hijos?

– Totalmente. Además, quiero decir una cosa. La vida de un matrimonio no se soluciona teniendo hijos. Y cuando son padres, los problemas que ya hay se multiplican.

– ¿Cómo se podría cambiar la realidad que describe?

– Pues yo creo que las mujeres deberíamos ayudarnos y apoyarnos más entre nosotras. Muchas veces cuando los niños no llevan la ropa planchada o se les ha olvidado la merienda, siempre pensamos que es culpa de la madre, y no debemos hacer eso, porque entonces incrementamos ese sentimiento de culpa. Y también quiero decir otra cosa: yo no elegí tener la regla con 11 años, y eso supone un cambio muy grande en mi vida. Eso a los chicos no les pasa, y la manera que tenemos de crecer es muy distinta, es que no somos iguales, por eso las mujeres tenemos que apoyarnos y cuidarnos. Y otra cosa que me planteo. Cuando hablamos de anticonceptivos, ¿quién los utiliza? Cada vez más nosotras.