+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

Delegada de galgos de la federación extremeña de caza

Patricia Sierra Carmona: «Nosotras tenemos también instinto cazador»

 

La cazadora extremeña Patricia Sierra. Su afición son los galgos. -

10/03/2019

–Con solo 24 años, hace unos meses se convirtió en la primera mujer con cargo en la Federación de Caza de Extremadura (Fedexcaza), como delegada de Galgos. ¿Ha sido un camino largo hasta llegar ahí?

–Sí, porque cuesta mucho abrirse un hueco en este mundo tan cerrado, más si tu padre no es cazador y no vienes de una tradición de generación en generación. Yo estuve dos años removiendo papeles para poder entrar en el coto social de mi pueblo (Peraleda del Zaucejo) porque me decían que de dónde me venía a mí la afición, que mi padre no era cazador, y que sus hijos, como ellos sí lo eran, sí la tenían. A mí, hasta que no me han visto en el campo, no han venido a pedirme disculpas por esas palabras. Y encima en mi pueblo no se cazaba con galgos, era solamente escopeta, de manera que hasta que no me han visto pisar los terrones e ir en busca de las liebres con los galgos, no se lo creían. Cuesta abrir esa mentalidad y más en los pueblos.

–Pero ha sido capaz de romper ese muro.

–Nosotras también somos seres humanos, tenemos instinto cazador y podemos hacer lo mismo que un hombre. Pero ya te digo que me costó dos años entrar en el coto social de mi pueblo. Lo primero que me decían que dónde iba con los galgos. De hecho, el primer año, cuando quise presentar los papeles, me dijeron que se había caducado el plazo y era mentira. Lo que me ha costado llegar hasta donde estoy... Pero una vez que rompí el primer muro, he conseguido que me respeten. Ahora soy tesorera de la asociación.

–Pero se sigue encontrando con barreras...

–Es que es un mundo muy cerrado de hombres, son muy machistas. A mí me ha pasado que cuando coincides con un grupo de gente en competiciones, pasas el día con ellos y te conocen de verdad, pues te invitan después a cazar con ellos, y te dan perros. Me han llegado a regalar uno que costaba 3.000 euros. Cuando una persona lo ve desde fuera, no valora la amistad esa, te acusan de que te has tenido que acostar con determinada gente para que te regalen un perro así. Pero si lo hacen entre ellos, no pasa nada, no se cuestiona. Luego esa gente se tiene que tragar sus palabras. Pero es una lucha continua por demostrar que lo que te gusta es esto. Que yo no voy los fines de semana al cine, que voy a cazar, porque esa es mi afición.

–¿Y de dónde le viene esa pasión?

 –A mí desde pequeña siempre me han gustado mucho los perros. Hemos tenido un criadero en casa de razas pequeñas. Y mi padrino siempre ha tenido galgos para cazar. Mi padrino para mí es una figura prácticamente como mi padre, lo es todo. No es nada mío de sangre pero soy como una hija para él. Cuando pude sacarme la licencia, a los 17 años, me regaló un perro. Y a partir de ahí empecé. Y he decir que, para mí, junto con la cetrería, la caza con galgos es una de las más puras que puede haber, porque es animal contra animal, es instinto contra instinto, el de depredador del galgo y el de salvación de la liebre. 

Temas relacionados