+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Tapete verde

Apuesta por la cultura de un país

 

M JOSE López González
26/10/2013

Cuando se habla del patrimonio cultural de un país, queremos significar esa trayectoria, en muchos casos, intangible del acervo histórico del mismo. Apoyarlo, incentivarlo, promoverlo y cuidarlo debe ser una respuesta unánime de gran parte de esta sociedad. Lo cierto y verdad que hay en este país elementos identitarios propiciados por grandes intelectuales que han contribuido y contribuyen a fortalecer lo mejor de la idiosincrasia del mismo.

Teniendo en cuenta que el impulso de lo cultural siempre ha tenido mucho que ver con los fondos públicos, y ahora todo está por recortar. Conviene llevar a cabo una reflexión respecto a cómo esto que conforma nuestro patrimonio intangible sigue conformando una seña de identidad.

 

XQUIZASx lo más fácil, ahora que todo se mide en términos económicos, sería introducir la apuesta por el fortalecimiento de la industria cultural, como una estrategia económica dentro del denominado Plan Integral de Industrialización 2020. Una estrategia que está sirviendo, por ejemplo, cuando se habla de la cultura subvencionada, para financiar con dinero público sectores, tales como la automoción, el geoespacial, el turismo, la agricultura, las renovables o la minería, este último lleva lastrando mucho dinero público, y sigue siendo difícil de creer el por qué. Detrás de este apoyo público los sectores productivos beneficiados contraponen siempre el potencial de la creación de puestos de trabajo, nuevas estrategias de mercado, etcétera.

 

XRESULTAx evidente, por tanto, que mucho más que la cultura en este país están subvencionados muchos otros sectores, y en porcentaje veinte o treinta veces más, y no siempre al final resulta lo productivo que se desea. Por tanto, hay que dejar de estigmatizar a que la cultura vive de la subvención. Aún más, el ejemplo lo tenemos en el recibo de la luz, donde el treinta por ciento de lo que pagamos e nuestro recibo va para esas energías que siguen siendo alternativas en nuestro país.

 

XASIx pues, en este debate que algunos quieren establecer y mantener porque el cine, el teatro, el libro, o el concierto no siempre es lo productivo que se debería o porque entraña capacidad crítica que no se quiere reconocer, habría que atender a las cifras reales que señalan que si se hace un balance de todos los departamentos ministeriales o consejerías, el departamento de cultura es el menos, con mucho, menos subvencionados. Un ejemplo, este año el sector del automóvil ha recibido más de doscientos millones de euros, y para programas muy específicos. En cambio, es la cultura a la que siempre se la define con el epíteto de la cosa subvencionada.

Partiendo, también, del concepto de sector productivo de la industria cultural, que lo es, sería interesante reconocer lo que la cultura aporta a países como el nuestro. Una imagen, una trayectoria, un ideario como país. Cuando tanto se habla de la Marca España, sin duda, los operadores del mundo de la cultura aportan su mejor y mayor reflejo de lo que queremos definir como país.

 

EN ESTOS días, por ejemplo, y vaya mi particular homenaje ha fallecido el artista Manolo Escobar , y este país se ha volcado con un sentido homenaje hacia su figura. En el sentir popular artistas como Escobar conforman parte del imaginario de esta realidad que es España y personajes como él, en relación a su trabajo profesional, son identitarios de una cultura como la nuestra.

Es la otra acepción destacada de la cultura, la que simboliza en una forma de proyección intelectual todo lo que como sociedad en su conjunto representamos en el contexto internacional. Porque apostando por las industrias culturales como generadoras de riqueza; y comparándola con otros sectores productivos, la realidad es que tú puedes instalar una fábrica española igual en cualquier otra parte del mundo, pero siempre será diferente escribir un libro, hacer una película o una obra de teatro.