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Caballo de espuma

Banalización de la política

 

VICTOR Rodríguez Corbacho
17/12/2013

Los novios se quitan" figura entre los refranes populares. La película mexicana "Mamá nos quita los novios" parece indicar lo mismo, pero la desconsolada protagonista, Amadora, acaba encontrando de nuevo la estabilidad de la mano de un viejo amor. De novios que se quitan parece que ha ido la cuestión de los Presupuestos Generales de Extremadura (PGEX) para 2014, que han sido aprobados con los votos del PP y de los dos diputados del Prex-Crex que concurrieron a las elecciones autonómicas de 2011 en feliz matrimonio con el PSOE.

Para el vicesecretario general de organización y general del PP, Juan Parejo , el nítido maridaje del Prex-Crex con su partido es la evidencia de un PSOE "impotente y frustrado" que cuenta con "menos respaldo interno, social y político". Por su parte, la portavoz socialista, Isabel Gil Rosiña , parece indicarnos que el PP intentó seducir al PSOE. "Se nos han ofrecido cosas, de una inversión en este pueblo, otra cuestión en el otro, pero el PSOE no está en venta y los alcaldes socialistas tampoco", ha dicho Gil Rosiña una vez consumado el matrimonio entre PP y Prex-Crex. Anteriormente, los PGEX 2011, 2012 y 2013 salieron adelante por la abstención de los tres diputados de Izquierda Unida pero siempre nos dijeron que no había matrimonio de conveniencias ni pareja de hecho por muy pasajera que lo pareciera entre PP e IU. El discurso oficial de esas tres abstenciones siempre fue como en las películas: "Todo parecido con la realidad es mera coincidencia".

Tiempo tenemos a lo largo de 2014 para constatar el quehacer político de los que se separaron y pronto encontraron nuevo esposo; de los que predican que más vale solos que mal acompañados; de los ya convidados de piedra; y de quienes presumen de tener muchos novios. Lo cierto es que con tanto inexplicable divorcio, incomprensibles parejas de hecho e insinuaciones y seducciones fuera de toda lógica política, la ciudadanía percibe un nivel tan bajo de la política, tal banalización, que a este paso veremos cuántos invitados acuden en 2015 a las urnas para poner el desenlace final.

Tiempo tienen unos para, como Amadora, construir la oportunidad y forjar amores sólidos y duraderos. Y otros, con el arma del falso centrismo, invalidar el refrán machista mexicano de "no hay que casarse con la muchacha de muchos novios".