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La chorrera

Casero, Casado, Parlamento

Van a ser unas campañas electorales que desde los partidos se van a agitar mucho

 

Casero, Casado, Parlamento -

José L. Aroca José L. Aroca
24/03/2019

La semana en lo político ha tenido dos acontecimientos en los que me detengo por su interés, como ha sido el último pleno de la legislatura 2015-2019 en la Asamblea de Extremadura, y la designación de Alberto Casero, alcalde de Trujillo, como cabeza de lista por la provincia de Cáceres al Congreso de los Diputados.

Esto último es una cierta sorpresa por cuanto al joven alcalde, que ya fue diputado autonómico en la Asamblea, se le suponía como posible relevo para José Antonio Monago en la presidencia y liderazgo del PP regional si este último no sale bien parado de las próximas elecciones autonómicas, y los populares retroceden en su posición actual de ostentar muy importantes alcaldías como son las de Badajoz, Cáceres o Plasencia.

Alberto Casero, muy ligado al presidente nacional del PP Pablo Casado, que se conocen de Nuevas Generaciones y el extremeño apadrinó a un hijo del político palentino, tomaría así un camino, el de Madrid, que según personas próximas le apetece, pero que le alejaría en cierto modo del escenario regional para asumir el liderazgo de los populares, ya que no ser diputado del Parlamento regional sería un serio hándicap. ¿Elección personal? ¿Estrategia a medio plazo? ¿Alianzas con personas cercanas a Monago y que estarían dispuestas a sucederle caso de ser necesario?

En el PSOE marcha a Madrid, una vez considerado que se ha cumplido aquí su ciclo, Valentín García, y en el tercer partido extremeño en la actualidad, Podemos, Álvaro Jaén encabezaría la candidatura en Cáceres al Congreso de los Diputados, pero con pocas posibilidades reales de salir, y habrá que ver las que tiene por esa provincia Victoria Domínguez, de Ciudadanos, que ha preferido evitar perjuicios por disputas fratricidas y renunciar a las primarias a la presidencia de la Junta.

El sexto diputado de Badajoz estaría en disputa entre Podemos (actual ocupante) Ciudadanos y Vox, mientras que está en el aire que alguno de ellos se lleve el cuarto diputado cacereño.

Van a ser unas campañas electorales que desde los partidos se van a agitar mucho, otra cosa es que los medios de comunicación, como transmisores, y la sociedad, como receptora, estén dispuestos a contagiarse y participar en esa tensión cada vez más detestable y en la que ha entrado un nuevo y aventajado histrión.

Eso se deja para los mítines, para las ruedas de prensa… En el pleno de la Asamblea de este pasado jueves, último de la legislatura, los cuatro partidos presentes prefirieron mantener la esgrima habitual pero no dejaron de exhalar un cierto aroma de amigos que se despiden, algunos para siempre, y que de forma comprensiva se lanzan las puyas a las que ya están habituados. Se despedía la presidenta de la Asamblea, Blanca Martín --si el PSOE no consigue mayoría absoluta, el primer partido de la oposición, o el que facilite la investidura de Fernández Vara, ¿reclamará ese puesto?--, salía del hemiciclo por última vez un veterano, Francisco Macías (PSOE), presente desde la creación de Parlamento autonómico en 1983 (36 años nada menos), se amortizaba un nuevo portavoz socialista, García, pero nos quedábamos con la incógnita de los descartes, sobre todo entre los veteranos, del Partido Popular para la próxima legislatura, a falta de conocer sus listas.

Ese espíritu de agradecimiento mutuo por lo bueno, olvidado lo malo, aproximaba, al menos en los gestos y las palabras, a PSOE, Podemos y Ciudadanos, mientras Monago presumía de ser la única oposición, aunque en lo legislativo ha votado junto a los socialistas casi tantas leyes como Podemos y una más que Cs.

El 2 de abril, en nueve días, se convocarán las elecciones autonómicas, y a partir de ahí dos meses de la locura habitual, para abrir luego una nueva legislatura autonómica en la que se empezará a producir el relevo de Fernández Vara (son sus últimos cuatro años), y en cuyos inicios PP y Ciudadanos se someterán a las convulsiones consecuentes al éxito o fracaso de Casado y Rivera, y que en caso de ser eso último en el para Casado podría exonerar en cierta forma a Monago.