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Tribuna abierta

La central de Almaraz en positivo

Estamos a tiempo de plantear nuevos empleos para su desmantelamiento y clausura

 

La generación de electricidad a través de centrales nucleares llega a su final anunciado. Un final que es el principio de una tercera etapa industrial esta vez referida al desmantelamiento y clausura.

Para Adenex, el comienzo de esta nueva fase supone el comienzo de nuevas actividades industriales al menos durante los próximos 15 años además de la gestión de los residuos radiactivos de alta actividad. Un escenario temporal más que suficiente para impulsar nuevas oportunidades de empleo sin dejarnos llevar por impulsos emocionales de cuántos años más son necesarios aún para seguir produciendo inseguridad incidente tras incidente (ya hay acumulados más de 4.500 desde su puesta en marcha en 1981).

¿En qué se apoya Adenex para reclamar sensatez? Es cierto que la Junta de Extremadura no ha querido, dentro de sus competencias de empleo, analizar la situación de cierre próximo elaborando una estrategia de desarrollo alternativa para la comarca de Campo Arañuelo. Y tampoco lo ha hecho el actual presidente Guillermo Fernández Vara faltando a su compromiso adquirido con el Movimiento Antinuclear de Extremadura a finales del 2016. En lugar de trabajar junto con el Gobierno del Estado una transición económica justa, ha dejado pasar el tiempo y ante unas elecciones próximas no puede ofrecer nada en concreto.

«Almaraz en positivo» debe recuperar el tiempo pedido, debe plantearse como generadora de nuevas actividades económicas, de negocios y oficios ante esa nueva fase industrial que comienza a partir de 2020. Y puede hacerlo contando con el potencial de sus gentes, iniciativas y de oportunidades nuevas de inversión.

Sin embargo, desde Adenex afirmamos que aún estamos a tiempo para plantear nuevos empleos en esta nueva fase de toda central nuclear, la de desmantelamiento y clausura. En nuestro caso como oportunidades de desarrollo verdadero, dado que los pueblos del entorno de Almaraz que han estado recibiendo compensaciones económicas no han querido usarlas para mejorar el empleo: la tasa de paro es igual o superior en algún caso a la media regional. ¿A quién ha beneficiado entonces el funcionamiento de la central de Almaraz?

¿De dónde podemos aprender de un cierre que es realizar la clausura definitiva? En España ya tenemos un ejemplo con el cierre de Vandellós I en 1989. El proceso de desmantelamiento ha supuesto la creación de 5.900 puestos de trabajo según el informe publicado por Enresa (2006), empresa pública responsable del desmantelamiento de las centrales nucleares, cuyo actual presidente es el extremeño José Luis Navarro. Una investigación acerca de los efectos globales de clausura en creación de rentas y empleo en la comarca de ubicación que nos puede servir de modelo para Extremadura. ¿Entonces de qué tenemos miedo en la comarca de Campo Arañuelo? ¿De no ser capaces de completar el «Espacio industrial y logístico Puerta de Extremadura» en Navalmoral de la Mata? Urbanizada ya su primera fase hace más de 7 años, y siendo Extremadura Objetivo 1 por la Unión Europea, tenemos obligación de buscar alternativas de futuro apoyándonos en la gestión compartida entre investigación e inteligencia artificial.

Quizás es miedo a no ser capaces de impulsar ciertas iniciativas agroecológicas en la comarca que según los estudios realizados por la Diputación de Cáceres y la Mancomunidad estamos en las mejores condiciones sociales para desarrollarlos. O se trata de la incapacidad para coordinar esfuerzos e inteligencia entre los cuatros organismos que intervienen en la Comarca Campo Arañuelo, como son el Grupo de Acción Local, la Diputación Provincial, la Junta de Extremadura (Arquitectura y Ordenación del Territorio) y la Mancomunidad.

¿No somos capaces de incentivar una formación profesional anclada a las necesidades de nuestro territorio para nuestros jóvenes más allá de la ofrecida?

Para Navalmoral y la zona de influencia de la central nuclear de Almaraz, debemos exigir y exigirnos algo más que especular con más o menos años de inseguridad. Tenemos una situación privilegiada territorial y humana suficiente para crear nuevas expectativas profesionales, de inversión y bienestar social una vez cerrado el espejismo de falsos desarrollos de unos monopolios industriales energéticos caducos y peligrosos.

 
 
1 Comentario
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Por LUGANI 17:28 - 31.01.2019

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Sensato articulo documentado incluso pareciendonos sociológicamente ambigüo, quizás porque quien lo firma se presenta como simpatizante de la veteranisima ADENEX, asociación ecologista fundada y presidida por el ingeniero cacereño, Santiago Hernandez, que con su histórico e histérico comportamiento pro nuclear, hasta que fuera expulsado por sus propios compañeros de asociación, llenó de incertidumbre la que debió ser en origen primera misión ecologista extremeña: el cierre de una central nuclear construida al final de la falla del terremoto de Lisboa que corre paralela al curo del Tajo/Tejo desde Almaraz a Lisboa...