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Soliloquios

Día del amo de casa

 

JUAN Jiménez Parra
11/03/2013

Imagino a una familia de homo sapiens, marido, esposa, y tres hijos: una chica y dos chicos. El hombre de la caverna toma su hacha de sílex y sale a cazar junto a otros miembros de una sociedad de cazadores formada para abatir animales de gran tamaño.

El trabajo es arduo y peligroso, hay que caminar mucho y cuidarse de no recibir un zarpazo o una cornada. Pero una vez realizada la faena, cada cazador recibe su recompensa (salario): carne para alimentar a la familia y pieles para guardarles del frío. Mientras tanto, la mujer se queda en la cueva cuidando de la prole. Deberá proteger a los chicos de diversos peligros, como el ataque de perros salvajes o serpientes, velar por ellos cuando estén enfermos, alimentarlos y enseñarles cánticos, juegos y costumbres de la tribu. Y a cambió no obtendrá salario material alguno. A ese rol ha estado destinada la mujer durante muchos años.

Pongamos a esa misma familia en nuestros días. El hombre de la casa es operario en una fábrica de colchones. Trabaja sobre turnos de mañana o de tarde. La mujer trabaja de dependienta en unos grandes almacenes en horario partido. Ambos se alternan para levantar a los niños, llevarlos al colegio, hacer limpieza en la casa, hacer la compra y la comida. Al final de mes entran dos salarios en casa, el de la esposa y el del marido. Más o menos esa es la dinámica de una familia de hoy cuando trabajan los dos cónyuges. Antes eran pocas las mujeres que trabajaban fuera del hogar, y lo hacían en trabajos específicos: costureras, enfermeras, maestras, secretarias. Pero sí trabajaban en el hogar, y en algunos casos más de lo que pudieran hacerlo de forma remunerada.

Es por eso que a mí nunca me encajó el Día de la Mujer Trabajadora, me parecía una significación forzada, y un agravio a las mujeres que no "trabajaban". Ahora hemos cambiado el Día de la Mujer Trabajadora por Día Internacional de la Mujer. Nominación más justa y coherente. Ya de paso, con el altísimo índice de parados al que hemos llegado, habría que pensar en el Día del Amo de Casa.