+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

En positivo

Estrategia común transfronteriza

 

El pasado sábado, tras varios aplazamientos, se celebró en Guarda la XXXI Cumbre Luso-Española. Para la mayoría de españoles y portugueses ha pasado desapercibida, pues seguimos dándonos las espaldas y no parece que exista un clamor popular para que esto cambie. Estas propias Cumbres parecen que se han convertido en algo protocolario y de buena vecindad en las que tras una reunión fraternal y de exaltación de la amistad se firma una Declaración Conjunta de amor y promesas de escasa voluntad de cumplimiento. A los que nos preocupa y ocupa la conexión ferroviaria que se comprometieron a tener terminada en el 2010 en la Cumbre del 2003 en Figueira da Foz, nos puede hasta molestar que se siga insistiendo en lo bien que lo hacen. En las Declaraciones Conjuntas de los dos Gobiernos de las tres últimas Cumbres, de 2017, 2018 y 2020, se repite un texto casi idéntico en el que los Gobiernos se reafirman en las conexiones ferroviarias entre los dos países y se felicitan por la buena marcha y avance en el tramo Plasencia –Badajoz, y poco más en un texto de unas 15 páginas. En definitiva muchas palabras y declaraciones y pocos cumplimientos.

Pero en esta edición ha habido algo distinto. Los dos países han aprobado una ‘Estrategia Común de Desarrollo Transfronterizo’ que aunque tiene también una gran parte de contenido de buena voluntad y de líneas de trabajo a desarrollar con posterioridad, se comprometen a presentar a los fondos de reconstrucción europeos algunos proyectos concretos como la conexión de las autovías entre Castelo Branco y Moraleja, el puente que una Cedillo con Nisa o el tramo experimental para el coche autónomo con el desarrollo de la tecnología 5G entre Évora y Mérida. Hay más asuntos concretos y otros por concretar, que deben estar en marcha el próximo año y finalizados en el 2023. Es un cambio sustancial y merece la pena prestarle atención. Otros se la prestarán y nosotros deberíamos también hacerlo. Un grupo de colectivos de vocación ibérica hemos constituido el Foro Cívico Ibérico y entre nuestros objetivos está hacer seguimiento de los compromisos de las Cumbres. Aunque realmente creo que lo que más impulsaría las conexiones entre España y Portugal sería que los dos países fueran los organizadores del Mundial del 2030 y las Olimpiadas del 2032 fuesen en Lisboa y Madrid. Eso valdría por 100 Cumbres Ibéricas y a lo mejor sería más creíble e ilusionante para la mayoría de la
población.

 
 
1 Comentario
01

Por Antonio Gutierro Calvo 10:53 - 15.10.2020

Le noto algo más escéptico don Antonio