+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

ENCERADO Y CLARIÓN

Hoy toca Lomloe

 

Saturnino Acosta Saturnino Acosta
19/11/2020

Mientras leen estas líneas se estará produciendo en el Congreso de Diputados el debate sobre la conocida como Ley Celaá, o Lomloe que no es otra cosa que estructuralmente una vuelta a la LOE, aunque con  modificaciones, así como ocurriera con la LOMCE o también llamada Ley Wert. Resulta anecdótico comprobar como cuando una Ley Educativa no es ni más menos que una adaptación de una ley anterior modificada a imagen y semejanza del Gobierno imperante, no se conoce con las siglas dadas, sino con el nombre de sus Ministros. La sabiduría popular que diría alguno.

Muchos son los detractores y no pocos los defensores, sin embargo para otros muchos, y es culpa precisamente de las malas leyes educativas, el debate raya la simpleza más absoluta: a favor los de izquierda, en contra, los de derecha.

Pues miren, no todos ni todas vemos las cosas rojas o azules, o moradas o verdes, del color sangre prefiero no opinar, y hasta que la Lomloe elimine la ética de nuestras vidas, existe algo que es el pensamiento crítico, la independencia política si lo prefieren. Ciegos de enfrentamiento y polaridades obviamos que algunos criticaron tanto la Ley Wert, como ahora se critica la Ley Celaá, tanto en su procedimiento como en el fondo y en el articulado. Para que nadie crea esto es un ataque visceral a la izquierda que nos gobierna, la Lomloe tiene sus cosas buenas, por ejemplo garantizar un puesto público en la escuela rural primando el propio municipio, desarrollar la competencia digital, organización de programas formativos para mayores de 17 años sin cualificación para la obtención de un título profesional, ampliar la educación de adultos a determinados alumnos con 16 años, aumento e inclusión en centros de infantil y primaria de la enseñanza de 0 a 3 años, o el incremento de suelo para la escuela pública.

Que tenga cosas buenas no quita que tenga cosas malas, y muy malas, empezando por el mismo error de casi todas sus antecesoras. Leyes políticas para la política, elaboradas a espalda de los docentes, ajenas a las necesidades educativas de alumnos y familias y manteniendo la misma estructura básica obsoleta, ahondando en la desvertebración del sistema educativo. Eso sólo en su concepción. En el paritorio, la eliminación del castellano como lengua vehicular, no sólo por el castellano en sí, porque una misma lengua es fundamental para la cohesión de un país, la rebaja de exigencias académicas al límite más límite, la desaparición de la ética del currículo, precisamente la única que nos hace libres de pensamiento para elegir o no colores y criticarlos, tanto los propios como los ajenos, la elección de inspectores por sus relativas o subjetivas capacidades y el injerto sin dolor de materias, vamos a decir poco académicas y que ya se trabajan transversalmente en nuestros centros.

No, no es una crítica a la Ley Celaá por Celaá, es que ya está bien de repetir los mismos errores una y otra vez, cuando los que lo sufren son los docentes y nuestros alumnos, y si no miren nuestros indicativos en los estudios internacionales. Pónganse de acuerdo y elaboren de una vez una ley para todos y de todos, verán como no tiene nombre propio.

Presidente de ANPE en Cáceres

 
 
1 Comentario
01

Por Donjo 18:20 - 19.11.2020

La voz de su amo.