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La curiosa impertinente

Multicines y Filmoteca

 

Están las noticias que echan humo con la dimisión de Soria y la prisión de los justicieros de manos limpias pero presuntamente chantajistas. Y en este gris abril, inmersos en el invierno que nos burló enero, suena un rumor inquietante que ni se confirma ni se desmiente. La primera señal de alarma me la dio mi hija desde Madrid en un guasap madrugador donde me preguntaba a bocajarro a eso de las siete de la mañana si los Multicines Cáceres cerraban. Mi alarma fue total, así que sin haber averiguado todavía en los periódicos quién era el corrupto del día, con qué nuevos insultos se estrenaban los líderes que están tratando de llegar a un acuerdo, qué nuevo eslogan se le había ocurrido a Pedro Sánchez , qué grosero modo de vejación deparaban los autoprogramados progresistas a la bandera española o a la familia real, a quién investigaba ahora el juez Pedraz o, y casi lo más importante, por qué Televisión Española no programó el pasado lunes el Ministerio del Tiempo , me lancé a la búsqueda en las redes de alguna información que ratificara o negara el anunciado cierre. Y encontré un blog de cuyo nombre no pienso acordarme pero que tiene que ver con la frustrada capitalidad cultural que deberíamos estar viviendo este año del cuarto centenario cervantino. En la entrada a la que accedí, la noticia que juzgué chistosa e inventada era que los multicines, efectivamente, echaban el cierre y que el local albergaría en adelante la sede de la Filmoteca de Extremadura.

Por favor, quien lo sepa con certeza que me saque de esa duda, que envenena mi sueño. Porque pese a estar casi segura de que es una cuchufleta, el rumor persiste. Y por más que resulten un pestiño los últimos rollos soporíferos con que los nuevos aires culturetas de la Filmo, antaño tan divertida con sus ciclos de cine clásico, nos ha obsequiado, una la ama, pese a todo. Mas no quiere imaginarse un Cáceres sin sus multicines. Sin su ópera de los jueves, sus documentales de exposiciones y sus días del espectador. Aunque sea para sufrir inútil y almodovarianamente. Como en Julieta .