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Un país sin rumbo

Habrá que reformar la ley electoral y el sistema de partidos para ofrecer el Gobierno a los mejores

 

Un país sin rumbo -

MANUEL Milián
05/11/2011

La España residual y desconcertada del 2011, a las puertas de unas elecciones generales, es un vaivén sin otro rumbo que las nieblas, donde ya ni las ideas están presentes en la trama de su telar político. El tejedor Zapatero ha equivocado los hilos, la trama y el colorido. El resultado final es ese caos impreciso de colores entremezclados, esa confusa policromía del desconcierto, como si la orquesta huyera de la batuta del director enloquecido. Hoy España como país es una paradoja en sí mismo. Gobiernan los peores y emigran los mejores, los costosamente educados en nuestras universidades, que hablan inglés (quizá por eso no son gobernantes), pero que la sociedad no atiende a sus talentos. A cambio, las pantallas de televisión incitan a la huida en Españoles en el mundo , aquellos que salieron a triunfar y quizá no regresarán ya a sus lares patrios; un desgarro psicológico y moral semejante al del exiliado. Recuerdo todavía el impacto, una tarde en Washington, cuando aquella muchacha de Pensilvania me preguntó en francés: "Tu es un depaysé ?". Aquella reflexión se convirtió en la simiente de mi retorno definitivo a Barcelona. Me arrebató una nostalgia semejante a la de Tarradellas en Saint-Martin-le-Beau o a la de Rafael Alberti en el Trastevere romano.

XDECIAx el general De Gaulle que no hay país sin ancêtres (raíces). Emigrar supone esa íntima ruptura con los cauces del alma, hábitat de tu cultura y tus raíces; como amanecer en medio del desierto habiendo crecido en los valles pirenaicos. La desnuda desolación frente al sugestivo verdor de las praderas y las vacas. Una brutal sensación de desarraigo que descubrí en mis habituales encuentros con exiliados en las postrimerías del franquismo: habían devorado 40 años de esperanza o, mejor decir, de inútil espera. Precisamente, lo que nunca perdió el viejo Tarradellas entre sus viñedos de Clos Mony y que le proporcionó un regreso triunfal en 1977. Lo que hoy siento no es nostalgia, sino rabia por el desaguisado de Zapatero en medio de un mar de mediocridad: ni era el hombre ni el momento, y por eso muchos erraron en el 2004 a la hora de votar en contra de sus propios intereses ciudadanos. Ahora bien, que el brutal asesinato en masa del 11 de marzo en Madrid se convirtiera, en virtud de una escandalosa manipulación --entre otros, de Rubalcaba -- en triunfo electoral en una España de bienestar sin precedentes indica que algo le sucedía a esta sociedad.

El 2004 es el punto de partida de un desenfoque monumental que ha venido a dar en un desconcierto caótico como el de hoy, a las puertas del 20 de noviembre, clave de una perspectiva de incógnitas. ¿Tan difícil es mantener la coherencia en este país de tantos pueblos distintos? ¿Tan incomprensible resulta el uso de la razón y de la lógica, por encima de las pasiones, los odios y las malditas ideas de confrontación, nuestros demonios en la historia? ¿Cómo se permite a los indocumentados gobernar la casa de los españoles, cuando los excelentes deben de reducirse al ostracismo? El 2008 fue la cristalización de otro error democrático. Si Zapatero no era el hombre en el 2004, ¿podría serlo con su ceguera absoluta en el 2008 ante una crisis evidente azotando nuestros predios? Solo el maldito doctrinarismo, esa pasión demagógica que corroe el sentido común, puede justificar un despropósito semejante. Cuanto ha sucedido después es pura consecuencia de ese desenfoque electoral, y ahora lo pagamos. Otro Obama de feria- Con líderes romos se va a la roca Tarpeya de los romanos ¿Se escondió el Cicerón de las Catilinarias? Los políticos jugaron tal vez al resultadismo, a la sociometría, y no a la verdad en mayúsculas, al discurso franco y abierto. Nuestro sistema probablemente ha equivocado ese modelo que produce mediocres políticos. Nunca entendí que en los partidos no triunfasen los mejores. El mal ejemplo de dos gobiernos de Zapatero es la evidencia de ese ADN perturbador de nuestra clase política. Solo así se comprende el desamor a políticos catalanes por demasiado racionales, demasiado lógicos, excesivamente pragmáticos ¿Resulta legítimo el lamento de tantos ciudadanos ante el triste espectáculo de cinco millones de parados, del 45% de los jóvenes sin trabajo? ¿Cabe mayor catástrofe? Sin embargo, ese dato ya se dio en 1996, al final del felipismo: la izquierda dilapida los recursos mientras la derecha llena las cajas de dinero. Un ciclo tan penoso como testimonial. No ser consecuente con ello asombra, al igual que esos prejuicios a la hora de votar. Es decir, la experiencia, la prudencia, la reflexión, la lucidez, el sosiego, son grandes virtudes que debieran ser estimadas a la hora de gobernar.

España es un compuesto que no puede ignorar las partes que lo conforman, ni la razón de ser de nuestras diferencias. En consecuencia, algo habrá que hacer para enderezar el rumbo y ofrecer el gobierno a los mejores, habrá que rectificar la ley electoral y el actual sistema ademocrático de partidos para que lleguen al poder los que estén dotados y en mejores condiciones. Zapatero fue la prueba, ahora debería ser el portero que cierre la cancela.

 
 
8 Comentarios
08

Por pepito grillo 22:46 - 05.11.2011

Que patético y estúpido resultas, Joselito.

07

Por {Joselito 21:15 - 05.11.2011

Parece que alguien se ha dejado las ventanas abiertas y han entrado las moscas.

06

Por votante 18:50 - 05.11.2011

Lo que dice Manuel Milián no es ninguna opinión partidista o falta de objetividad, como comenta Joselito. Solo está pidiendo lo que miles y miles de españoles (yo diría millones): que se reforme la ley electoral para que lleguen a los puestos de gobernación de este país los mejores, arrinconando de una vez la nefasta partitocracia que sufrimos. Parece que no lo entienda así el citado comentarista, habitual de estas páginas y autoproclamado más demócrata que nadie.

05

Por como tú, joselito 18:43 - 05.11.2011

La opinión de este articulista puede estar tan contaminada, ser interesada, partidista y nada objetiva como todas las tuyas, de sobra conocidas por los que frecuentamos estos foros y sabemos de tu objetividad y falta de partidismo. Si, ya lo sé, no es lo mismo que lo diga un personaje público a que lo digas tú, que al fin y al cabo eres un don nadie.

04

Por {Joselito 15:13 - 05.11.2011

Dejando al margen a los articulistas habituales y profesionales, por ser ya más o menos conocidos, la prensa en general y este periódico en particular deberían acompañar siempre una breve reseña de quién es el firmante de los artículos. Con mucha mayor razón en épocas electorales. Porque no es lo mismo que unas opiniones como las que anteceden estén expresadas por un ciudadano cualquiera, por un profesor, o por un profesional de prestigio –a quienes se supone independencia de criterio basada en razones incontestables-, que por un político que es parte interesada en la pugna política. Y éste es el caso de Manuel Milián, político valenciano del Partido Popular, diputado hasta las últimas elecciones. Su opinión, por tanto, está contaminada, es interesada, partidista y nada objetiva y como tal debe interpretarse.

03

Por NAVEGANTE SIN RUMBO 11:50 - 05.11.2011

Algunas acciones a llevar a cabo para enjugar el déficit y reducir la deuda. 1 - Desparición del Senado como cámara inoperante. Reducción en un 40 % del número de diputados del congreso y de un 20 % en los sueldos que perciben. Eliminación de prebendas: IPad, Iphone, ADSL y cotización a la SS como los demás. 2 - Despaparición de las Diputaciones provinciales e integración de sus funcionarios en las CC.AA en las mismas condiciones que los funcionarios de las mismas. 3 - Reorganización de Ayuntamientos elimimando los menores de 5.000 Habitantes e integrándolos en concejos con un sólo alcalde y un concejal por municcipio eliminado. 4 - Reorganización de las administraciones, congelando nuevas oposiciones y reponiendo solamente el 10 % de las jubilaciones con interinos. 5 - Eliminación de subvenciones a partidos políticos,sindicatos, organizaciones empresariales de todo tipo, organizaciones agrarias, asociaciones de intereses económicos...etc. A ver quien tiene narices de hacer todo esto. ¿En los programas de los partidos para el 20 N, han visto algo de esto? - Conclusión: Continuaremos sin rumbo.

02

Por Amadeo 11:01 - 05.11.2011

Dice muy bien el escritor, este país es una p. pena. Pero digo yo que alguien será responsable de este desaguisado y estoy viendo que se van a ir a su casa, más bien a los sitios que se han preparado ya, de rositas, más bien con los bolsillos a rebosar. En cualquier país civilizado, más que en el nuestro, estos desmanes se pagan. Ahí está Isladia, con sus anteriores dirigentes juzgados por mala gobernación, y eso que no han robado, por llevar a su país al caos y a la bancarrota. ¡Anda que si aquí hiciéramos lo mismo, con la que han liado y con la corrupción además!

01

Por No soy culpable 10:55 - 05.11.2011

Este es un país sin rumbo, de acuerdo. Pero no somos culpables la gran mayoría de ciudadanos, que lo único que hemos hecho es trabajar, laborar, ahorrar, pasar dificultades, carencias, para sacar adelante a nuestras familias y para pagar nuestra casita con tantos esfuerzos, asistiendo a los despropósitos de unos gobernantes descerebrados, incompetentes, analfabetos de la cosa económica y de la cosa pública. Alguien debería molestarse en inventariar las meteduras de pata, los desenfoques, los gastos innecesarios (que ahora tenemos que pagar todos), las bobadas, el unte a los de siempre, a los de la ceja, a los otros, a los del partido, a las empresas en que anidan algunos políticos, en fin, todas las corruptelas del mundo, saldría un rosario de las cosas que no hay que hacer, y serviría para que se estudie en las universidades esta etapa de ruina a la que nos han llevado. Que se sienten en el banquillo, que es lo que merecen.