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Con un paso adelante

Parábola y programa

 

MANUEL Vaz-Romero
08/11/2013

El Papa habló en la reciente Fiesta de la Familia en Roma, ante personas de 75 países. Esperaban su bendición y ver al hombre que lleva su propio maletín, al que usa un modesto coche, estima el fútbol, abraza a enfermos, acaricia niños y fustiga errores. Y se considera "obispo de Roma", y menos "Santo Padre", título que le abruma, al considerarse un simple "pecador". En tal fiesta, un niño colombiano, de color, llamado Didier, le "robó" el sillón, unos minutos. El mundo vio por tv. a Francisco que le sonreía paternal, imitando al Señor en su amor a los niños, dejándose abrazar por él. Tales fueron las imágenes que deseo rememorarlas, pues conservan actualidad y frescura.

Se resiente el protocolo, pero vibra más la multitud que se acerca al Pontífice, con su blanca y apacible figura, lo que hace pensar al agnóstico e interrogarse al de otra confesión, pues ven en él una actitud muy humana. Diferente a la de otros como el papa Pacelli , de gran majestad, pero más cercana a la de Roncalli , Montini , Wojtyla y Ratzinger que, dejando sus tiaras, lideraron hechos históricos memorables, mientras rompían esquemas obsoletos, como hacer que la Iglesia dejara de ser un poderoso centro de poder que rigió buena parte del Planeta.

Mas, débese afirmar que, tras 260 pontífices, en 20 siglos, la figura de Bergoglio no se va a quedar en el dulce talante del amable pastor, sino que va a quemar todos sus carismas y valores en poner un fuerte dique ante ciertos errores, y poniendo nuevo rumbo a la Iglesia --pero sin rozar el dogma--, abierta a las propuestas emanadas de la sociedad, aunque controlando el riesgo. Porque la Iglesia, ha dicho, "no es sólo para la gente buena", sino para todos. Pero, al ser otra época, lejos de fulminar heresiarcas, dirigir cruzadas, disolver órdenes y de ser más rey que sucesor de Pedro .

Así las cosas, la Iglesia quiere que la asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos afronte los desafíos pastorales de la familia y los temas candentes que hoy preocupan, como "el divorcio, el matrimonio homosexual, las parejas de hecho o los métodos anticonceptivos". A esto se añade la reflexión del cardenal Peter Erdö , sobre otro tipo de parejas.¿Un mini "aggiornamento"? A eso parece apuntar el Pontífice, mientras encandila a las masas con doctrinas que todos entienden, unidas a su proverbial sencillez, reflejada en su acogida al niño colombiano.