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Cartas al director

 

14/02/2020

A LA ESPERA DE UNA CITA

El SES debe mejorar (II)

Juan Manuel Chávez Vaca

El día 20 de enero remití carta dando a conocer uno de los muchos casos del funcionamiento lento del SES. Pensé que había hecho bien pues podría valer para, a quien corresponda, hacer mejorar el servicio, pero veo que no les ha dado tiempo o no les da la gana.

Como ya dije en aquella primera carta, a mediados de enero me tuvieron que poner un catéter renal y el medico me dijo «te hemos quitado la clínica, pero el origen sigue ahí. En unos días te llegará una cita para hacerte un TAC y dos o tres días después irás a que te vea el litólogo».

Pues bien, una cita llego hace dos días y la otra hoy. El TAC para el día 4 de marzo y la otra para el 5 de mayo. Así que con esa ratio no me quiero ni imaginar cuándo me tocaría una intervención quirúrgica.

Se ve que los profesionales tienen un sistema de medición temporal y la administración otro. Lo que para los que saben es un día para la burocracia es un mes. Supongo que como llevo el tema al final tendré que ir, por alguna complicación, por urgencias directamente al quirófano como me «auguró» alguno de los profesionales.

Y aprovecho la ocasión para dejar constancia de que culparía al señor Vara y al señor Vergeles si se diera el caso. Se supone que vivo en un país donde la Constitución nos reconoce como Estado de bienestar social y de derecho. ¿Suponen que estar con molestias físicas varios meses es bienestar? Los poderes públicos están obligados a evitar esta situación. Ahí lo dejo.

Hay cosas que no son un juego, y estoy llegando a la conclusión de que lo que hicieron ayer en el Congreso no fue el inicio a trámite de la aprobación de la eutanasia, sino el aceleramiento de ella, pues me da la sensación de que ya está aprobada y en funcionamiento administrativo pero como eutanasia ralentizada. Un saludo, y salud para todos.

MOCTEZUMA

El nombre de las calles

Luis Javier López Fuentes

Cáceres

El Ayuntamiento de Cáceres pretende cambiar el nombre de dos calles de nuestra ciudad. En un principio no hay nada que objetar a esta decisión. Ya se sabe, hoy mandan unos y mañana otros. El problema no es el cambio, sino los argumentos tan subjetivos que lo justifican. Se los resumo.

Primo de Rivera no tiene derecho a una calle por ser un general que toma las riendas de la nación como para acabar con una sangrienta guerra colonial en Marruecos. Calvo Sotelo tampoco lo merece porque fue un político que tuvo el mal gusto de ser asesinado por su ideología. Era un facha de tomo y lomo que iba provocando. «Si le mataron, algo habrá hecho», como dirían algunos demócratas del norte.

Puesto que el Ayuntamiento tiene la piel tan fina para tolerar la presencia de ciertos personajes, yo le animo a que siga con su limpieza callejera. Podría, por ejemplo, eliminar de nuestra ciudad al mal indio llamado Moctezuma.

Este pollo para empezar no es nacional, dato que le resta puntos. Este indígena era un caudillo no elegido democráticamente. ¡Vade retro! un monarca elegido por designación divina y por derecho de sangre al otro lado del Atlántico. Eso es intolerable para cualquier demócrata y republicano. Ese sátrapa ejercía un poder cruel sobre sus súbditos impartiendo una justicia imparcial y sin derecho de réplica. ¡Hasta ahí podíamos llegar! los derechos de unos pobres indígenas pisoteados sin posibilidad de defensa.

Para colmo invadía a otros pueblos para hacer prisioneros y esclavizarlos sin distinción entre hombres, mujeres, niños y niñas. ¡Pero qué vergüenza! Unos trabajadores sometidos a jornadas de 24 horas y sin protección sindical. El angelito practicaba una religión que exigía sacrificios de niños con la posibilidad de degustar sus tiernas carnes. ¡Un comecarne con insolidarios hábitos alimenticios favoreciendo el cambio climático!

Definitivamente este individuo merece todo nuestro desprecio salvo para el Ayuntamiento de Cáceres, que solamente le quita el sueño un militar y un político. A mí en cambio lo que me quita el sueño es... la hipocresía humana.