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GALARDÓN JOAQUÍN SAMA POR «UNA ESCUELA MÁS COOPERATIVA Y EQUITATIVA»

Aprender a lo Sherlock

El IES Gabriel y Galán ha ganado un premio educativo por un proyecto que potencia el uso del juego como herramienta de aprendizaje, a través de pruebas y pistas para lograr escapar de un aula

 

Participantes 8 Algunos de los alumnos del proyecto, con dos de sus profesoras y su premio. - TONI GUDIEL

Aprender jugando. Algo que parece tan evidente cuando se habla de niños, se puede aplicar también a alumnos de instituto. Lo ha demostrado un grupo de profesores de Matemáticas del IES Gabriel y Galán, con tan buenos resultados que se han llevado el segundo premio Joaquín Sama que concede la Junta, en la modalidad Una escuela más cooperativa y equitativa.

Su trabajo llevaba por título El Club de los Pitagóricos: Una experiencia de gamificación en el aula basada en los juegos de escape educativo. La gamificación no es otra cosa que el aprendizaje a través del juego, en este caso, de un juego de escape. Después de que algunas profesoras hubieran participado como usuarias, «pensamos en el uso educativo del juego», y decidieron llevarlo a las aulas.

Lo hicieron Isabel Queralt, Emilia Rodríguez, Ángela Hernández y Luis Garrido. Con material casero, prepararon las pistas y los elementos que debían llevar a los alumnos a conseguir los códigos para escapar de un aula. Todo a través de pruebas de matemáticas, de física, de lógica, otras que implicaban también el uso del teléfono móvil...

Como si fueran detectives privados, deben utilizar los elementos que reciben de los profesores para ir buscando pistas y solucionando enigmas. Y todo, trabajando en equipo.

«El trabajo en equipo es fundamental para potenciar sus capacidades. Se potencia el trabajo colaborativo, logras asentar conceptos de distintas materias... incluso algunos alumnos han participado después en el diseño de las pruebas», explican Emilia Rodríguez y Ángela Hernández.

Todo son ventajas y además, los alumnos han disfrutado tanto que «están deseando que llegue el día del centro para participar en otro juego».

El premio en metálico ha sido de 3.000 euros, pero a lo que más valor le dan los profesores es al reconocimiento que supone por su esfuerzo y por los resultados educativos. «Le echamos muchas horas y estamos todos muy contentos».