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RIBERA DEL FRESNO 3 ‘OPERACIÓN TANATOC’ DE LA GUARDIA CIVIL

Instruidas diligencias a 12 personas por la muerte de 46 perros en tres años

Mataban a los animales por no cumplir sus expectativas de caza. Un veterinario les practicaba la eutanasia falseando datos en el Riace

 

Un agente inspecciona los restos de un perro durante la investigación. - GUARDIA CIVIL

REDACCIÓN prov-badajoz@extremadura.elperiodico.com BADAJOZ
04/12/2019

La Guardia Civil instruyó diligencias penales a once vecinos de la comarca de Tierra de Barros, como presuntos autores de delitos de maltrato animal, y a un facultativo veterinario por maltrato animal y falsificación documental. Según la Comandancia de Badajoz, el Seprona de la Guardia Civil de Hornachos supo del hallazgo en el paraje de San Isidro, de Ribera del Fresno, del cadáver de un galgo en avanzado estado de descomposición junto a un saco lleno de restos óseos.

Los agentes pudieron identificar mediante su microchip la identidad del dueño del animal, un vecino de ese municipio, que relató a los agentes que el perro fue sacrificado por no satisfacer sus expectativas para la caza, mediante eutanasia practicada por un facultativo veterinario.

El cadáver del animal y el resto de evidencias recogidas en el lugar se remitieron al Departamento de Medio Ambiente del Servicio de Criminalística de la DGGC para su análisis. Las pruebas y los informes hicieron sospechar a los agentes que era una práctica habitual por parte de algunos propietarios de animales, que además contaban con la colaboración de un veterinario.

En el desarrollo de la operación Tanatoc averiguaron la identidad de otras 10 personas de varios municipios de la comarca Tierra de Barros que dieron de baja a 46 perros de corta edad, en su mayoría galgos, que supuestamente fueron sacrificados estando sanos y sin justificación legal alguna.

También se comprobó que el sacrificio lo realizaba el mismo veterinario, que administraba la eutanasia sin aturdimiento previo de los animales, e incluso fuera de la clínica, contraviniendo la Ley 5/2002 de Protección de los Animales en Extremadura; el Convenio Europeo de protección de animales de compañía e incluso el Código Deontológico para el ejercicio de la profesión. Además, falseaba la causa en el registro de la baja en el Riace, como «enfermedad o accidente» en vez de eutanasia, «para ocultar la actividad ilegal que realizaba».