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Emergencia climática

Chile vive la peor sequía de su historia

Las autoridades llaman a priorizar el agua para consumo humano debido a la ausencia de lluvias y una primavera austral calurosa. Los medios hablan de "un terremoto silencioso" y el Gobierno convoca al capital privado para enfrentar en conjunto una situación excepcional

 

Chile vive una situación de emergencia climática por la sequía extrema. - AFP

ABEL GILBERT
08/10/2019

"Este es un terremoto silencioso, es una megasequía, una de las más grandes de la historia de Chile", dijo el ministro de Agricultura Antonio Walker ante una situación cuyas imágenes convocan a los fantasmas del cambio climático: ríos secos, la tierra agrietada y animales muertos. El Gobierno del presidente Sebastián Piñera llamó a garantizar el consumo de agua en la población de la zona central, donde se registra el mayor déficit de precipitación en los últimos 60 años. "Vamos a hacer el máximo esfuerzo para cumplir con el primer requisito básico, especialmente para los villorrios (pequeñas poblaciones), para los sectores agrícolas que están lejos de las grandes ciudades", afirmó Walker. Los esfectos de la sequía también se sienten en las inmediaciones de la región Metropolitana de Santiago. "Si los agricultores tenemos que sacrificar cultivos para abastecer a comunidades que lo requieran, lo vamos a hacer, tal como lo hemos hecho siempre y como lo establece la actual legislación", dijo el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Ricardo Ariztía

Al término de un invierno (austral) extremadamente seco, los chilenos entraron en la primavera con un horizontes de lluvias muy acotado que, señalan los meteorólogos, se extendería hasta el verano. Walker subrayó que el mejor modo de enfrentar lo que viene involucra tanto al Estado como al sector privado.

"En la temporada (de riego) que comienza, la escasez hídrica será especialmente crítica. Nos aqueja la sequía más profunda de la que tengamos registro, con casi una década de faltas de lluvias. A esto, se suma un cambio climático que ya llegó", señaló Ariztía.

UNA SOCIEDAD CONCIENTIZADA

La contribución de Chile a la contaminación del planeta es de apenas el 0,26% de las emisiones globales. No obstante, el debate sobre la cuestión ambiental no le es indiferente a buena parte de la sociedad. Una encuesta realizada meses atrás da cuenta de que el 88% de la población cree que el cambio climático es producido, principalmente, por la actividad humana, mientras que el 93% dice estar consciente de que este fenómeno ocurre actualmente.

Las denuncias de los daños ecológicos están a la orden del día. El acuciante problema de la sequía coincide en los medios noticiosos con las últimas novedades sobre la deforestación en un país donde los bosques son reguladores del clima y refugio de la biodiversidad.

De acuerdo con un reporte entregado por la Corporación Nacional Forestal (Conaf), entre 2013 y 2019, la superficie de bosque nativo arrasada por talas ilegales asciende a 10.668 hectáreas. Se ha producido por lo tanto un incremento de la superficie afectada por las talas irregulares al pasarse de 1.193 hectáreas en 2017 a 1.815 hectáreas, en 2018. En lo que va del año se deforestaron 1.359 hectáreas.

Jeniffer Moreno, directora de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo, explica que entre las causas que explican las cortas ilegales están la expansión inmobiliaria y la extracción de recursos para la producción de leña, combustible clave en el sur de Chile para calefacción.