+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

OPERACIÓN EN MÁLAGA Y CÁDIZ

Desarticulada una red de tráfico de inmigrantes a través del Estrecho

La organización les pedía 6.500 euros por traerlos hasta la Península en patera

 

JULIA CAMACHO
16/05/2019

La Policía Nacional desarticuló en Málaga y Cádiz una organización criminal dedicada al tráfico de inmigrantes marroquíes, a los que cobraba hasta 6.500 euros por atravesar el Estrecho de Gibraltar en patera. Medio centenar de personas, entre ellas varios menores de edad, cayeron en sus manos para llegar a las costas españolas, donde se les volvía a reclamar un nuevo pago, ahora de 1.000 euros, por trasladarles a ciudades como Barcelona o Bilbao en busca de un futuro mejor y más opciones de trabajo. La operación se saldó con 11 detenidos, siete de los cuales entraron en prisión preventiva por orden judicial.

Fuentes policiales explicaron que la investigación se inició en Pamplona gracias a la denuncia de uno de los migrantes. Según relató, el pasado año embarcó en una patera desde Tánger junto a otras 12 personas. A cierta distancia de la costa española, tuvieron que hinchar una barca de goma para arribar a una playa de Tarifa, donde les esperaban dos miembros de la red, también marroquíes, para trasladarles a una finca «segura» y eludir a las fuerzas de seguridad. En esa vivienda, junto a los considerados cabecillas de la trama en España, pasó varios días a la espera de que la familia realizara el segundo de los pagos. Una vez recibido el dinero, fue conducido a una estación de autobuses donde se le facilitó un billete de transporte. Tras diversas gestiones, los agentes comprobaron que la red captaba tanto a mayores como a menores de edad, todos ellos procedentes de Marruecos, a cuyos familiares solicitaban entre 3.500 y 6.500 euros para llevar a cabo los traslados. En Tánger, ciudad donde eran conducidos los inmigrantes desde otras zonas, permanecían en casas a la espera de cruzar hacia Cádiz y Algeciras en pateras sin condiciones de seguridad.

Después viajaban en autobús a ciudades como Barcelona, Bilbao y localidades de Francia. La organización criminal les acercaba hasta la estación de autobuses y les conseguía los billetes, además de facilitarles ropa adecuada y un teléfono móvil.

La red desmantelada habría traficado con al menos medio centenar de inmigrantes.