+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

polémica propuesta de la fiscalía

Educación rechaza de plano colocar cámaras en las aulas

La ministra Celaá califica la medidade «Gran Hermano permanente». «No solucionaría» el problema de los abusos cometidos por menores, afirma

 

Estudiantes de ESO de un instituto, en una imagen de archivo del 2018. - RICARD FADRIQUE

OLGA PEREDA epextremadura@elperiodico.com MADRID
11/09/2019

El Gobierno ha mostrado su rechazo a la propuesta de la Fiscalía General del Estado de instalar cámaras de vigilancia en ciertos espacios escolares, como aulas y despachos, con el objetivo de combatir los crecientes abusos sexuales cometidos en el entorno de los niños y adolescentes. La ministra de Educación y Formación Profesional en funciones, Isabel Celaá, tiró de diplomacia, en una entrevista Onda Cero, asegurando que todas las propuestas «pueden ser debatidas». Pero acto seguido añadió que la sugerencia de la Fiscalía es «una medida absolutamente fuerte», una especie de «Gran Hermano permanente» que, además, no valdría para gran cosa ya que «no es precisamente en las aulas donde se producen esas agresiones».

En la misma línea, el secretario de Estado de Educación en funciones, Alejandro Tiana, comparó la sugerencia de los fiscales con medidas como la instalación de detectores de metales en la entrada de los institutos en EEUU para acabar con las armas de fuego, algo que, en su opinión, carece de un enfoque educativamente adecuado.

El número dos del ministerio también dejó claro que meter cámaras de forma indiscriminada en los centros escolares no soluciona el grave problema de las violaciones cometidas por menores, que en un año han aumentado en un 43%.

INFORME DE LA OCDE / Tiana hizo estas declaraciones durante la presentación del informe anual educativo de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico), que en esta ocasión se centra en los niveles de estudio, el acceso al mercado laboral y la brecha salarial.

Una de las principales conclusiones del informe es que los estudiantes que se gradúan en España en educación secundaria obligatoria (ESO) han aumentado de forma considerable en los últimos años hasta alcanzar el 81%, un índice que sigue por debajo de la media de los 36 países miembros de la OCDE, pero que se va acercando bastante (86%). En el 2005, los alumnos que superaban la ESO en España suponían un 56%. Este indicador, la denominada tasa de graduación, es uno de los que determinan el fracaso escolar de un país, por lo que la mejora ha sido recibido de modo muy positivo.

Obtener un título de ESO es requisito necesario para acceder al mercado laboral. De ahí la importancia del dato que arroja el estudio. El 87% de los chicos y chicas de entre 15 y 19 años están estudiando algún curso. El porcentaje se sitúa entre la media de la OCDE (84%) y de los 23 de los 28 países de la Unión Europea que forman parte de la OCDE (88%). La tasa de escolarización en estas edades aumentó en 5 puntos porcentuales en el periodo 2010-2017, mientras que los porcentajes internacionales se mantuvieron estables. Este dato es especialmente significativo también, después de años de altos porcentajes que abandonaban sus estudios después de la ESO, lo que incrementó la existencia de los conocidos como ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan.