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La era del té

 

La era del té -

12/01/2018

De acuerdo a diversos informes, el es considerado la segunda bebida con mayor consumo en el mundo. Para tener una idea, se estima que cerca de dos billones de personas toman al menos una taza de té al día.

De acuerdo a los datos suministrados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), durante el año 2013 se produjeron cinco millones de toneladas de té, superando al café, dado que solamente se necesitan dos gramos para preparar una taza de té.

Aunque esta bebida cuenta con un arraigo milenario, hay que destacar que en los años recientes ha existido un "boom" en cuanto al tema. Muchos especialistas califican la misma como la "Era del té" debido al arraigo que ha generado en los últimos años. Importantes empresas de este tipo se han atrevido a experimentar con la bebida, agregándole combinaciones que gustan mucho al paladar y ello ha derivado en muchas más ganancias.

Por otro lado, dada la tradición inglesa de la "hora del té", diversas compañías han establecido una especie de catálogo y guías para saber apreciar una buena taza de té. Así, la marca de té Royal Tips ofrece a sus clientes no solo lo necesario para preparar una gran variedad de tés, sino también información detallada sobre cada uno de sus productos.

Curioso origen

No se sabe a ciencia cierta los orígenes de este producto, la única certeza que se tiene es que fue en Asia, siglos antes del nacimiento de Cristo cuando se conoció sobre su presencia. De igual forma, su uso en aquellos tiempos también es prácticamente desconocido.

Llama mucho la atención que a pesar de ser un producto natural, una de las teorías sobre su origen refieren que su primer contacto prácticamente fue una casualidad, y es que la historia de esta bebida es tan particular como su composición en sí. Cuenta la leyenda que en el año 3000 A.C el emperador chino de la época Shen-Nung, ordenó hervir el agua para evitar ciertas enfermedades. Un día, descansando debajo de un árbol de té silvestre una hoja cayó en el envase de agua que aún se encontraba hirviendo. De inmediato la misma se torno de un color marrón, cosa que llamó la atención del emperador.

Intrigado decidió tomar un sorbo de aquel brebaje extraño y quedó encantado tanto por su sabor como por su olor. De allí surge lo que hoy conocemos como el té chino.

Por otro lado, en la actualidad está asociada la ingesta de té o infusiones con la relajación o el descanso, dicha relación quizás surja de otras de las teorías que existen sobre el té y es que para la cultura japonesa (una de las principales productoras del producto siglos atrás) el origen de este producto surge como consecuencia de un príncipe nipón que se hizo la promesa de no volver a dormir, pero que abatido por el cansancio tomaba infusiones para mantenerse despierto.

Cultura arraigada

Más allá de la certeza sobre su origen, es muy cierto que el té llegó a Europa a mediados del año 1700, y de inmediato se convirtió en un elemento de sobremesa preferido para los habitantes de las principales sociedades en ese continente. Es así como con el transcurrir del tiempo se fue consolidando en Londres la tradicional "hora del té" en la cual podían estar presentes galletas y pasteles, pero la bebida es la protagonista.

El arraigo por la bebida llevó a los productores a crear más y mejores productos y de allí sus distribuidores iniciaron una clasificación de importancia basados principalmente en su sabor y aroma además de las propiedades de cada infusión. En este sentido, el té blanco agujas de plata, es considerado como uno de los más finos y que mejor es aceptado por los paladares más exigentes.

Esta gran variedad de productos, unos más refinados que otros, ha llevado a que las nuevas generaciones prefieran tomar té en lugar de café. En este sentido, se especula que los denominados "millennials" tienen mayor predilección por los aromas y sabores que se pueden obtener a partir de una taza de té o las diversas propiedades que le aporta al cuerpo la amplia variedad de infusiones.

Por tanto, algunos especulan que en un futuro no muy lejano podríamos presenciar una caída significativa de las ventas de café, ya que está demostrado que su consumo produce hipertensión y es tan adictivo como cualquier droga blanda.

Sin embargo el té ofrece una gran cantidad de combinaciones posibles y no todas ellas estimulan al organismo, algo que le confiere un lugar especial en los hábitos de consumo de sus amantes, que pueden encontrar un producto específico para cada momento del día y estado de ánimo concreto.