España es uno de los países de la Unión Europea con menos camas hospitalarias públicas y privadas por cada mil habitantes -3,8-, proporción que se eleva a 7,5 en el conjunto de la organización comunitaria, lo que deriva en los "colapsos" registrados estos días en los centros sanitarios. Así lo indicó hoy, en un comunicado, la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid, ante el estado de "alarma y preocupación" suscitado por el aluvión de enfermos aquejados de patologías estacionales, como la gripe, que desbordan los hospitales.

Concretamente en Madrid, el índice de camas públicas de agudos es de 2,8 por mil habitantes, casi tres veces menos de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud -entre 8 y 10-. En el resto de autonomías, las camas de larga estancia -crónicos y geriátricos- son de 4,2 por mil habitantes, mientras que la media en los países más desarrollados de la Unión Europea está en torno al 30 por ciento del total.

La plataforma manifiesta que, a la vista de estos datos, se puede afirmar que el principal determinante del colapso de las urgencias es la falta de camas públicas. Esto influye sobre la lista de espera quirúrgica y de consulta, ya que la falta de camas impide hospitalizar enfermos, que deben esperar en pasillos y boxes, y realizar pruebas o intervenciones quirúrgicas.

El origen de esta situación, a juicio de la Asociación, está en las políticas neoliberales seguidas por las administraciones en los últimos años, especialmente, la reducción del gasto sanitario público. La imposibilidad de atender la demanda tiene que ver, según la organización, con el bajo nivel de gasto sanitario público de España -5,8 por ciento del PIB frente a 7,2 de la Unión Europea-.

Denuncia además el abandono de la Atención Primaria, cuyo presupuesto ha quedado reducido al 15 por ciento en el Estado y a menos del 12 por ciento en Madrid, por falta de inversión y por crecimiento del gasto farmacéutico extrahospitalario. Resalta el incremento de la demanda de hospitalización de 6,5 por ciento en los últimos años y de las urgencias -17,4 por ciento- debido en parte al envejecimiento de la población y al aumento del número de inmigrantes.

La Asociación en Defensa de la Sanidad Pública propone incrementar el número de camas públicas de agudos y de crónicos hasta conseguir un mínimo de 5/1.000 habitantes lo cual significa un aumento de al menos 8.000 de las que 5.000 deberían ser de media y larga estancia. Plantea aumentar el número de médicos y profesionales y reducir cupos de Atención Primaria así como mejorar la capacidad diagnóstica de los centros de salud y reducir su burocracia, que actualmente representa el 30 por ciento del tiempo de trabajo.

Asimismo, defiende "fidelizar" a los profesionales del sistema público para evitar su emigración y potenciar su dedicación exclusiva a éste, por ser "algo imprescindible para incrementar las camas hospitalarias". Ampliar el funcionamiento de los hospitales por la mañana y la tarde para disminuir la lista de espera en las consultas de especialistas y de pruebas diagnósticas, es otra de sus propuestas, junto con "mejorar de manera urgente la dotación de los servicios de urgencias incrementando su personal y recursos".