+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Extremadura:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

Unos hechos ocurridos en Valladolid en el 2017

La madre de Sara y su pareja son culpables de su brutal asesinato

El jurado achaca al hombre el crimen, violación y maltrato de la niña de 4 años y a la mujer, omisión. En los próximos días se conocerá la sentencia, y no se descarta la prisión permanente revisable

 

Roberto, H. H., maltrató a la niña hasta la muerte. - EFE / R. GARCÍA

Davinia M. G. no hizo nada para salvar a su hija del infierno. -

AGENCIAS epextremadura@elperiodico.com VALLADOLID
26/05/2019

El jurado popular emitió ayer veredicto de culpabilidad a Roberto H.H. y Davinia M.G. sobre la muerte intencionada de Sara, la niña de 4 años hija de la mujer que el 3 de agosto del 2017 murió en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid al que llegó el día anterior agónica tras recibir una brutal paliza antes de ser violada vaginal y analmente.

Las cuatro mujeres y cinco varones integrantes del jurado, quienes ya el miércoles por la tarde comenzaron la deliberación, dieron a conocer ayer su decisión, una vez respondidas las 138 preguntas del objeto del veredicto, para responsabilizar a los dos encausados, por unanimidad, de la muerte violenta de la pequeña, en el caso de Davinia en la modalidad de comisión por omisión.

Además, Roberto deberá responder por un delito de agresión sexual, cuatro delitos de maltrato con lesión y otro de maltrato habitual, todos ellos también por unanimidad del jurado, mientras que no ha sido considerado autor de otros dos delitos de lesiones de los que venían siendo acusado.

En el caso de ella, amén de su responsabilidad por la muerte de su propia hija, Davinia ha sido acusada de tres delitos de maltrato con lesión y de otro de maltrato habitual, mientras que ha quedado libre de la agresión sexual padecida por Sara, del delito de abandono de la niña y de un total de tres delitos de maltrato con lesión.

El jurado también se ha mostrado en contra de aplicar a los acusados los beneficios de la remisión condicional de la pena y de la concesión del indulto.

LA SENTENCIA / Conocido el veredicto, el magistrado Feliciano Trebolle hizo un receso para que las partes pudieran estudiar el mismo a los efectos de concretar las peticiones de condena que las acusaciones expusieron el último día del juicio celebrado el pasado día 17 de mayo, desde prisión permanente para ambos por asesinato hasta otras condenas, a mayores, de 24 años de cárcel para Roberto y 25 para Davinia, así como para que las defensas, que pedían la absolución, hicieran lo propio.

El veredicto, al que en próximos días seguirá la sentencia que se encargará de dictar el magistrado que ha presidido la sala, Feliciano Trebolle, pone el punto y seguido –el fallo, con toda seguridad, será recurrido ante el Tribunal Superior de Justicia– al juicio con jurado más largo de los celebrados hasta ahora en la historia judicial vallisoletana que se inició el pasado día 25 de abril y que en algunas fases, como el día de la pericial forense, se celebró a puerta cerrada debido a la crudeza de las fotografías de la autopsia de la pequeña.

PRISIÓN PERMANENTE REVISABLE / Todas las acusaciones, a excepción de la letrada que ha representado al padre biológico de la niña, que tan solo acusa al novio de su expareja, han venido solicitando desde el principio prisión permanente revisable para los dos encausados, en el caso de Roberto como autor material del crimen, violación y maltrato de Sara y en el de ella en calidad de comisión por omisión, es decir, que sabiendo o sospechando lo que ocurría «miró para otro lado y antepuso su relación de pareja a su propia hija, no la protegió, no hizo absolutamente nada y jugó a la ruleta rusa con ella», como así censuró la fiscal.

El origen del trágico desenlace de Sara se remonta a la relación de noviazgo que su madre Davinia inició a mediados de mayo del 2017, cuando aún ella seguía conviviendo en el domicilio familiar con su pareja y padre biológico de la pequeña, y casualmente, como así han venido a coincidir todas las acusaciones, a partir de ahí la víctima, de forma sospechosa, comenzó a padecer todo tipo de lesiones, golpes y hasta alguna quemadura.

No fue hasta el día 11 de julio cuando la madre, una militar destinada en el Palacio Real de Valladolid, decidió llevar a la pequeña al Servicio de Pediatría del Hospital Campo Grande para ser atendida de un fuerte hematoma en los labios y allí los facultativos, alertados por la cantidad de lesiones hallados en todo el cuerpo de Sara, activaron el protocolo de malos tratos. «Tenía el culete, literalmente, cosido a hematomas», dijo en el juicio una médico que la atendió.

Sin embargo, los Servicios Sociales de la Junta no recibieron el encargo de Fiscalía de iniciar una investigación, por correo ordinario, hasta el día 25 del mismo mes, casi 15 días después.

Para cuando el día 2 de agosto las técnicos de los Servicios Sociales llamaron a Davinia por teléfono para comunicarle que se hacían cargo de la tutela de Sara, ya era tarde. Al otro lado del teléfono la madre les advirtió entonces de que su hija yacía intubada, en muerte cerebral, en la UCI hospitalaria, donde falleció al día siguiente a causa de un traumatismo craneoencefálico sufrido fruto del posible zarandeo y golpeo de la cabeza de la niña con una superficie roma.

La autopsia practicada objetivó ya entonces una multiplicidad de lesiones, características del denominado síndrome del niño apaleado, con moratones de distinta evolución por todo el cuerpo que, según determinaron los forenses, no eran accidentales.

Apúntate a nuestra Newsletter

Mapa Coronavirus España

Mapa Coronavirus España

 
 
1 Comentario
01

Por Manuel Madrid 16:47 - 26.05.2019

Y yo me pregunto y no me respondo ademas de todos estos que todo lo han hecho tarde y mal donde estaba el angel de la guarda , Como abuelo que soy me los comia crudos si fuera mi nieta