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UN AÑO MEMORABLE

Enric Auquer triunfa en ‘Vida perfecta’ y suena para un Goya

Su papel en la película ‘Quien a hierro mata’ podría valerle el premio al mejor actor revelación

 

Enric Auquer interpreta a un joven con discapacidad intelectual en ‘Vida perfecta’, de Movistar+. - LAURA GUERRERO

MARISA DE DIOS
12/11/2019

El 2019 está siendo el año de Enric Auquer (Rupià, 1988). Este intérprete suena con fuerza como firme candidato a llevarse el Goya a mejor actor revelación por su papel de hijo de narco gallego en la película Quien a hierro mata, a la vez que se ha convertido en la gran revelación de la serie de Movistar+ Vida perfecta.

«Gary es un personaje entrañable hasta morir y se me ha quedado enganchado», reconoce Auquer sobre el jardinero con discapacidad intelectual al que interpreta con convicción en la serie de Leticia Dolera, donde ejerce también la responsabilidad de convertirse en padre, algo que no es nuevo para él, ya que tuvo a su hija, que tiene ya 4 años, cuando tenía 26. La pequeña nació mientras estaba inmerso en un rodaje junto al padrino de la pequeña, el también actor Àlex Monner.

Aunque en Vida perfecta aparecen diversos chicos con discapacidad intelectual que podrían haber hecho de Gary, Dolera se dio cuenta muy rápido de que el personaje debía ser para Auquer. Para abordarlo, el actor se inspiró en un amigo de su pueblo con diversidad funcional y se apoyó mucho en su curiosidad innata, preguntando «sin miedo» a personas con discapacidad.

DISCAPACIDAD / «Desde cómo viven el sexo, cómo es la relación con sus padres y si les gusta salir de fiesta a si piensan en las drogas, si desconectan bebiendo alcohol, qué leen, qué pelis miran y si ellos ven si otra persona tiene una discapacidad», enumera. Apasionado del teatro, Auquer tiene claro que ha llegado donde está gracias al tesón de su madre, bailarina de contemporáneo, que vio que la interpretación podría ser la vía de escape para la «adolescencia complicada» de su hijo. «De pequeño estaba diagnosticado de TDAH, era disléxico, tenía ansiedad, hiperactividad, era un desastre escolar, no podía estar quieto…», explica. «Y un día mi madre me cogió y me apuntó a una escuela de teatro. Fue la primera vez que sentí que se me daba bien algo. La interpretación me sanó muchísimo», afirma.

Su primera oportunidad le llegó con un pequeño papel en Dieta mediterránea, de Joaquín Oristrell, para después curtirse como actor en compañías de teatro («Le debo mi carrera a La Perla 29 y a Oriol Broggi», dice) y en breves apariciones en series como Cuéntame.

La interpretación pudo más que el toreo, ya que le habían augurado un prometedor futuro en el ruedo, una anéctota que él siempre se toma a risa. «A los 12 o 13 años fui a una fiesta de unos clientes de mi padre, que es arquitecto, en la que habían llevado vaquillas. Yo quise probar y lo hice muy bien, y un señor que tenía una escuela de toreo me quería llevar con él porque decía que tenía un talento innato», recuerda con una media sonrisa.

Con otra nueva serie de Movistar+ pendiente de estreno (La línea invisible, de Mariano Barroso, centrada en los orígenes de ETA), Auquer recibe con timidez los elogios tanto por su interpretación en el filme Quien a hierro mata, donde roba planos al mismísimo Luis Tosar, como por Vida perfecta. Lo de llevarse el Goya no quiere ni imaginarlo. «Si pasa, bienvenido sea, y si no, pues nada. Porque cuando te crees las cosas y luego no pasan te llevas una hostia, así que mejor no pensarlo mucho».