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«Los de ‘La casa de papel’ somos unos frikis»

 

Jesús Colmenar y Álex Pina, director y creador de la serie ‘La casa de papel’, en la presentación de la producción en Madrid. - PABLO CUADRA

JUAN FERNÁNDEZ
19/07/2019

Se conocieron en la cuarta temporada de Los hombres de Paco y desde entonces han creado juntos éxitos como El barco, El chiringuito de Pepe y Vis a vis. Pero al creador de series Álex Pina y al director Jesús Colmenar, les van los retos difíciles y hace dos años se plantearon hacer algo que no se hubiera visto nunca en la tele: una serie que se desarrollara en el transcurso de un atraco. El resultado fue La casa de papel, la producción de habla no inglesa más vista en todo el mundo en Netflix, que hoy estrena la tercera temporada.

–¿Serían capaces de viajar al instante cero de esta aventura que ha sido ‘La casa de papel’?

–Pina: Totalmente. Una cafetería Starbucks del centro de Madrid en la primavera del 2017. Jesús y yo acabábamos de montar nuestra propia productora, Vancouver, y estábamos planteándonos qué hacer.

–Colmenar: Había dos opciones: rodar una comedia o lanzarnos sobre una idea loca que llevaba tiempo rondándonos la cabeza, pero con la que no nos atrevíamos porque nos parecía imposible realizar.

–¿Qué idea?

–Pina: Rodar el atraco perfecto en televisión. Esto se ha hecho mil veces en el cine, pero un robo no te aguanta todos los capítulos que dura una temporada de una serie. Ese era el gran reto.

–Colmenar: Queríamos rendir un homenaje a las heist movies (películas de atracos) anglosajonas, pero que tuviera carácter latino y sucediera en España. Y que resultara creíble, claro.

–Pina: Y debía ser continuista con la línea que habíamos iniciado en Vis a vis, donde ya habíamos jugado con la elasticidad del tiempo, la ambigüedad moral de los personajes y la iconografía cromática para darle personalidad a la serie. Teníamos a favor la libertad de trabajar en nuestra propia productora, podíamos correr ciertos riesgos.

–Parece que la apuesta les ha salido bien, a juzgar por el éxito.

–Pina: Independientemente de la audiencia de la serie, el éxito ha consistido en hacer realidad una historia que pone el foco en 147 horas de atraco en las que se superponen narrativamente hasta cinco líneas de tiempo y que logra entretener al público siendo respetuosa con el género de acción y el thriller, pero introduciendo notas de surrealismo.

–Colmenar: Somos muy frikis.

–Pina: Antes se creía que las series de acción eran vacuas y superficiales, y las intimistas, indies y aburridas. Nosotros hemos mezclado esos géneros añadiéndole elementos de humor negro muy español. El objetivo era que la acción resultara emocional y divertida, pero partíamos sin referencias, porque eso no se había hecho antes en la televisión.

–¿Ese ha sido su secreto?

–Pina: Saber por qué una serie tiene éxito es imposible. A veces influyen hasta factores geopolíticos. La casa ha tocado la fibra sensible del público en países marcados por un clima de escepticismo y crítica frente al poder, que va desde el 15-M hasta las protestas de la cuenca mediterránea y del sur de Latinoamérica. Curiosamente, es en esas zonas donde la serie ha tenido más audiencia. Pero hay otros factores: el cásting, el guion, los personajes…

–Colmenar: Y el poder visual de su iconografía, que la hace muy reconocible. Cuando ves una imagen de la serie, sabes que es de La casa. Los monos rojos, las caretas de Dalí, las pajaritas de papel, la canción de Bella ciao…

–Pina: Cada fotograma es una viñeta de cómic, eso también ha sido un acierto.

–¿Imaginaban la dimensión internacional que ha alcanzado esta serie?

–Colmenar: Algo intuíamos. La serie nació para el prime time de Antena 3, pero cuando la rodábamos tuvimos la sensación de estar haciendo un producto más internacional que español. Lo comentábamos entre el equipo: ‘Chicos, esto es un global show’. Nuestra aspiración era llegarle a mucha gente, pero no imaginábamos que les llegaríamos a tantos, ni que esos iconos de la serie los iban a hacer suyos tantos espectadores de todo el mundo.

–La segunda temporada se cerraba con la fuga de los miembros de la banda cargados de dinero. El espectador se preguntará qué más les puede pasar después de un final tan redondo.

–Colmenar: La tercera temporada es una secuela, no una continuación sin más. Eso lo pensamos mucho y no la habríamos rodado si no hubiéramos tenido claro que la serie podía ir más allá, visualmente y en cuanto a las aventuras que les ocurren.

–Pina: En el primer atraco son un grupo de hombres y mujeres que no se conocen, en el segundo son una familia. Trabajamos con unos niveles de afectividad muy altos, y esta es nuestra aportación al género de las series anglosajonas. La casa no es una serie de acción más. Hay unos niveles emocionales de afecto y complicidad entre los personajes que no se dan en otras producciones. Y eso es así porque somos latinos y tenemos una forma muy diferente de contar las historias.

–La serie nació para una cadena generalista. Ahora se emite en una plataforma de pago. ¿Eso cambia las cosas a la hora de plantear una nueva temporada?

–Pina: No creo, porque ese cambio ya se dio hace tiempo. Antes, en la tele generalista existía la figura del ángel de la guarda que hacía que la audiencia dijera: «al prota no lo van a matar, al final lo salvan». Eso ya no pasa en las series, ni en las plataformas ni en las cadenas. Hoy el espectador está preparado para cualquier cosa. El reto es seguir sorprendiéndole con algo que no se esperaba.