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El aumento de las exportaciones extremeñas Las empresas

'Calabacitas' de Almoharín en tres continentes

Más del 90% de la producción de la empresa extremeña Ecoficus se destina a la exportación Su referencia estrella son los bombones de higo, una 'delicatessen' que se elabora con procedimientos completamente ecológicos

 

Fábrica Juan Jesús Collado, en el interior de las instalaciones de Ecoficus. - Foto:RUFINO VIVAS

E. B.
12/02/2012

"Los productos ecológicos se demandan poco en España, por lo que nosotros fuimos conscientes desde el principio de que nuestro mercado estaba en el exterior, sobre todo en el norte de Europa". Juan Jesús Collado, gerente de Ecoficus, explica por qué esta empresa, cuyo producto estrella son los bombones de higo ecológicos, se ha volcado desde un inicio en la comercialización fuera de España. "Nuestro objetivo era llegar a esos mercados desde una doble perspectiva, como producto ecológico y como producto exótico", añade.

Y lo consiguieron. A día de hoy, un 93% de los cien mil kilos de higos que elabora al año esta empresa van a parar a tiendas delicatessen de más de una decena de países de tres continentes: Francia, Alemania, Noruega (los tres destinos principales), Reino Unido, Chequia, EEUU, China, Japón, Holanda Bélgica o Luxemburgo.

Juan Jesús Collado es de Almoharín, localidad cacereña famosa por sus higos de la variedad calabacita. Fue socio fundador, gerente y presidente de una cooperativa en este municipio, y fue allí también donde vio las posibilidades que tenía este fruto como producto gourmet. "Hasta ese momento, incluso, había tenido muy mala prensa, pero pensé que podía estar en el mercado como un producto exclusivo, algo parecido a lo que habían hecho los franceses con el marrón glacé ". La iniciativa, explica, era difícil ponerla en marcha desde la cooperativa, "porque había que arriesgar mucho y apostar por mercados que todavía no estaban muy explotados. Era una aventura para cogerla en solitario". Así que, tras cinco años preparando este nuevo proyecto empresarial, en el 2003 echó a andar Ecoficus.

Los calabacitas --o simplemente higos de Almoharín -- son un fruto de pequeño calibre y delicada piel, aspecto este último que lo hace especialmente apto para las aplicaciones culinarias. La mayor parte de la producción que elabora Ecoficus procede de una explotación propia de 36 hectáreas. El proceso de maduración y secado de los higos transcurre por completo en el mismo árbol y, una vez que son recogidos, son llevados para su transformación a las instalaciones de esta empresa en Casar de Cáceres. Al no poder emplearse aditivos artificiales que faciliten la conservación, el proceso que va desde la recogida hasta el almacenaje en frío tiene que ser muy rápido, para no dar tiempo a que el producto se deteriore.

La principal especialidad de Ecoficus son los bombones de higo. Por fuera están cubiertos de chocolate belga con un 71% de cacao y dentro se les inyecta praliné de almendras. Además, también produce higos secos al vacío, pan de higo y ahora tiene pensado comenzar la comercialización de unas barritas energéticas a base de higos especialmente pensadas para la práctica deportiva.

"La prensa con la que estos higos han sido recibidos sería la envidia de cualquier aspirante a actor", aparece en la página web de John & Kira's, una conocida pastelería de Philadelphia (EEUU) que compra a Ecoficus la materia prima con la que elabora sus exquisiteces que, se añade en el texto, han llegado a aparecer "no una, sino hasta dos veces", en el magacín de Oprah Winfrey (uno de los programas de más éxito de la historia de la televisión estadounidense, que dejó de emitirse en el 2011 tras dos décadas y media en antena).

Por ahora todo lo que sale de las instalaciones de Ecoficus es producción ecológica --la empresa cuenta con las certificaciones para comercializar con este sello tanto en Europa como en EEUU--, aunque Collado explica que entre sus objetivos está también iniciar una línea de producto convencional, destinada especialmente a mercados como el chino o el ruso, donde el marchamo ecológico supone un menor valor añadido.