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¿Trato de favor?

 

Bony Rodríguez Hernández de Plasencia - 26/03/2013

Las avalanchas o estampidas en conciertos y discotecas, que acaban en tragedias mortales como la ocurrida en el Madrid Arena, se repiten con relativa cierta frecuencia en muy distintos lugares.

En Madrid, la peor tragedia por aglomeraciones sigue siendo la ocurrida en diciembre de 1983, cuando 81 personas murieron en un incendio en la discoteca Alcalá 20. En noviembre de 2007 hubo un intento de reapertura de la discoteca que no se materializo.

Estas son algunas de las últimas tragedias producidas por avalanchas y estampidas en conciertos multitudinarios:

Mayo 2010, Nuevo León (México): 5 muertos. Durante la actuación de un grupo se oyeron gritos de que alguien estaba disparando. Julio 2010, Duisburgo (Alemania): 21 muertos por la aglomeración en un túnel que daba acceso al Loveparade. Dos fallecidas eran españolas. Más de 300 heridos. Los organizadores decidieron no repetir la convocatoria.

Mayo 2009, Rabat (Marruecos): 11 muertos y 40 heridos tras caer una de las alambradas del recinto por la presión de los espectadores que iban a la salida.

Febrero 2008, Bandung (Indonesia): 10 personas mueren por una estampida en un concierto de rock. Abril 2008, Quito (Ecuador): 19 personas fallecen en un concierto gótico. El grupo Vendimia llevaba también un espectáculo de fuego y una llamarada tocó el techo y provocó el incendio.

Diciembre 2006, Pekalongan (Indonesia): 10 jóvenes mueren y otros cincuenta resultan heridos al producirse una estampida durante un concierto de música pop.

Diciembre 2004, Buenos Aires (Argentina): 193 muertos en un concierto de la banda Callejeros la víspera de Nochevieja. Febrero 2003, West Warwick (Estados Unidos): Al menos 95 muertos y 187 heridos durante un concierto tras desatarse un incendio en un club nocturno.

Tras este análisis, me gustaría hacer reflexionar, sobre todo a la persona que en Plasencia es responsable civil subsidiario de que esto no vuelva a ocurrir "Excmo. Sr. Alcalde" de lo que puede conllevar la reapertura del pub sello que el ha autorizado sabiendo como sabe ya que el negocio es propiedad de un familiar suyo que este local es una ratonera para los que allí asistan a divertirse, que no cumple con las medidas de seguridad necesarias para su reapertura ni con sistemas de evacuación, además de muchas más irregularidades.

Se trata pues de un trato de favor una vez más de uno de nuestros políticos, además de una irresponsabilidad por su parte, allá el yo lo voy a denunciar al igual que otros ciudadanos y con documentación razonada por personas competentes en la prevención de catástrofes de esta índole. Nos veremos seguramente en los juzgados. Gracias