Del último refugio de la locura, donde huele a eternidad y a riesgo. Donde habita lo imaginable y la quimera, lo inconcebible y lo imposible. Del divino vientre que alumbra la vida y la ilusión del mundo, nace CREATURA.

Da sus primeros pasos en una pista redonda. Muere y vuelve a nacer constantemente. Salta, vuela, y hace malabares increíbles en una sinfonía de palabras e imágenes que dan forma a un bestiario de seres que viven en nuestra imaginación para ofrecernos un modo de entender la vida.