Alejandro es un triunfador. Ha conseguido todo lo que cualquier persona con 43 años pueda desear. Profesionalmente es el productor más importante del país, todo el mundo aspira a trabajar o colaborar con él, es aclamado, aplaudido y hasta deseado. En lo personal su triunfo no ha sido menor, está casado con una mujer maravillosa de la que está profundamente enamorado, sigue teniendo los mismos amigos desde la infancia y hasta de su suegro un exmilitar de altísima graduación ha conseguido el respeto, admiración y cariño.

¿Podrá algo romper ese mundo tan perfecto?