"Grosella" es el nombre y la historia de una mujer chabolista, madre soltera y rebelde luchadora. Amante de vodka con zumo de naranja y de Nicassio. Su verdadera pasión es Guindilla, su hija de tres años. Y su mayor miedo es que el viento, Servicios Sociales o la muerte misma le priven de ella, la única pertenencia valiosa que posee; su bien más preciado.