Un homenaje a las que han luchado para defender el territorio, la huerta, el derecho a vivir en paz. Y a las que han perdido. A las que están por venir, y a las que ya llegan. Con la esperanza de que en un mundo sin plan B, encontremos salidas en la devastación depredadora del capital. Dedicado a todas las vecinas que luchan para defender el territorio y proteger la vivienda.