Un ladrón sonriente se ha llevado todo lo que era mío para dárselo a otra. Ahora tan solo el odio me mantiene en pie. Si pudiera, como el hizo conmigo, arrancarle el corazón a dentelladas.

Medea

Nuestra Medea pretende reducir la tragedia a lo esencial, prescindiendo en lo posible de antecedentes y peripecias mitológicas que hoy solo sirven para confundir y distraer al espectador. Medea es la princesa extranjera repudiada por el europeo y civilizado Jasón. Medea es una historia de amor, o mejor, el negro reverso de una historia de amor que ocurre ahora mismo. Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido Jasón o Medea. O quizá Jasón y Medea al mismo tiempo, porque el amor, antes y ahora, nos vuelve absurdamente vulnerables y estúpidamente crueles.

Etelvino Vázquez

Comprendo, si, los males que me atrevo a realizar; pero mi pasión es más fuerte que la reflexión, la pasión que es la causa de las mayores desgracias para los mortales.

Medea