Hermia y Lisandro abandonan Atenas para evitar el matrimonio de conveniencia de ésta con Demetrio. Los dos amantes serán perseguidos por Demetrio y Helena y todos ellos atravesarán el bosque mágico de Oberón y Titania, reyes de los duendes y las hadas. En este mismo bosque se dan cita un grupo de palurdos jornaleros atenienses encargados de representar una obra en la boda de la duquesa Hipólita. Todo ello se complica con la aparición de Puck, un duendecillo revoltoso que hará cambiar el curso de los acontecimientos.

Enredos amorosos, celos, obsesiones, ambiciones, sufrimientos y neurosis sufrirán por igual los cuerpos de mortales y seres fantásticos. Hasta la propia voluntad se distorsiona de manera que la noción del amor se asocia al extravío temporal de los sentidos y el indebido cruce de los mundos sobrenaturales y humanos generará relaciones improbables y situaciones disparatadas.