Se acerca la Semana Santa y con ella una larga lista de dulces típicos. Leche frita, buñuelos de viento, pestiños de miel, monas de Pascua, roscas y, por supuesto, las famosas torrijas. Con el verano a la vuelta de la esquina hay muchos que no se atreven a probar bocado. Por ello, una buena alternativa a la hora de intentar mantener la línea es sin duda cambiar la manera de elaborar estos dulces.

¿Cómo conseguir unas torrijas sabrosas pero no con muchas calorías? Bien, pues una buena forma sería cambiar la sartén de aceite por el horno. El horneado podría reducir la ingesta de fritura, pero no evitará el azúcar que lleva este típico dulce de la época.

¿Qué ingredientes necesitamos?

  • Pan para torrijas o una barra de pan del día anterior.
  • 1 litro de leche.
  • Piel de limón y/o naranja.
  • Canela en rama.
  • Canela molida (mínimo 2).
  • Azúcar (100 gramos, equivalentes a cuatro cucharadas soperas, aproximadamente)
  • Huevos (3).
  • Miel (opcional como sustito del azúcar).

¿Cómo se elaboran?

  1. El primer paso sería cortar el pan con al menos un centímetro de grosor.
  2. En segundo lugar, hervimos la leche hasta. Le añadimos la piel del limón y dos ramas de canela. Después, el azúcar (si preferimos no usar azúcar podemos sustituirla por miel). A fuego lento para aromatizarse. Dejamos reposar durante al menos 15 minutos.
  3. Colamos la leche.
  4. Preparamos una fuente en la que colocar las rebanadas de pan para introducirlas en el horno y lo precalentamos a 200º.
  5. Mientras el horno está calentándose, en otro recipiente sumergimos las rebanadas de pan en la leche hasta que se empapen por ambos lados.
  6. Batimos huevos en otra fuente y rebozamos el pan (ya mojado de leche).
  7. En otro recipiente, colocaremos papel de horno y pondremos las rebanadas que acabamos de bañar en huevo.
  8. Introducimos en el horno durante aproximadamente 5 minutos (a 200º/180º) hasta que estén doradas.
  9. Las sacamos, dejamos reposar y ya estarán listas para comer.