A cinco días de la foto de Colón, los fotografiados toman posiciones. Lo hacen desde que el Gobierno dijo «indultos» y la plataforma Unión 78 contestó «13 de junio, en Madrid, Plaza de Colón, 12 horas». Mala suerte. ¿No se podía haber elegido otro sitio? Los fotografiados temen que se repitan los titulares de la primera vez en Colón, en los que destacaron los participantes (las derechas, unidas) y apenas se mencionó el motivo. Y es que los fotografiados, supersticiosos, creen que la posición física (es decir, el lugar de la foto, con quién se sale en la foto) determina la posición política. En este sentido, todos querrían fotografiarse el domingo junto a Fernando Savater.

El objetivo es no quedar fuera de la foto y evitar la foto de Vox, paralela. Respecto a no quedar fuera, Inés Arrimadas y Teodoro García Egea saben que la “sociedad civil” les estará vigilando, pues la han convocado, o al menos invocado, aunque no para salir en la foto, sino para que la foto se haga, para que haya esa foto. Arrimadas le ha cedido la cabecera de la manifestación: «Quiero dejar claro que el protagonismo tiene que ser de la sociedad civil». Pero es que García Egea parece haberla descubierto ahora, como una pieza desprendida del pueblo, y no disimula su contento: «En todas las iniciativas que la sociedad civil convoque estará hasta el último afiliado del PP». En cuanto a evitar la fotografía con Vox, solo Cayetana Álvarez de Toledo, liberada del PP, anima «a no tener ninguna vergüenza ni complejo por hacerse una foto con gente distinta de ti». No así Arrimadas («Lo que quiere Sánchez es que pongamos el foco en la foto de los líderes políticos») ni García Egea («A mí me incomoda otra foto de Sánchez: su foto con toda la izquierda radical, los independentistas y Bildu»), pues los dos dan por hecho que la foto de Colón (y ya es la segunda) es obra y gracia (más gracia que obra) del presidente del Gobierno, que esta vez habría decidido los indultos para volver a fotografiarlos juntos. 

Se toman posiciones por recelo a que la proximidad física dé para especular sobre otras proximidades (ideológicas, morales), ya que el pueblo es muy cabrón y especula. Algo así piensan los fotografiados. Pero al pueblo que no irá el domingo a Colón (y que obviamente es el pueblo-pueblo, el pueblo con denominación de origen, el pueblo pedigrí, el pueblo copyright), esas otras proximidades ya se las da especuladas su periodismo, listas para tragar, con solo un encuadre y un pie de foto.

El interés de Génova 13 (todavía) y Alcalá 253 no debería ser evitar la foto con Vox, como niños. Precisamente por tanto asquito, tanta reticencia y tanto remilgo, la foto del domingo será ya siempre la foto de Vox. Ya se encargarán en la sede de los demás partidos, en el bar que no frecuenta la sociedad civil (solo el pueblo) y en la redacción de algunos periódicos, radios y televisiones. 

Mientras la Plaza de Colón siga llamándose Plaza de Colón.

*Funcionario