Nunca entenderé un país que practica la jubilación forzosa. No comprenderé jamás que un ente público como Radio Televisión Española (RTVE), la de todos los ciudadanos, cometa semejante tropelía. Tres grandes de la comunicación radiofónica, que han marcado mi juventud y madurez, se quedan sin sus programas. Se nos priva de su talento por ‘jubilación forzosa’. Julio Ruiz (Disco Grande), José Miguel López (Discópolis y Discópolis jazz) y Javier Tolentino (Séptimo Vicio) han recibido una fatídica carta en la que se refiere en lenguaje ‘burrocrático’ que este viernes 18 de junio se emitirán los últimos Disco Grande, Séptimo Vicio y Discópolis. Discópolis jazz se emite el 20 de junio y tres días después no tendrán ninguna vinculación laboral con RTVE, al igual que una veintena de compañeros del ente público. Una hecatombe.

No puedo creer en una sociedad que aparta a alguien válido y que es feliz haciendo su trabajo y nos lo hace a los demás. Radio 3 (que comenzó en los años 70) es todo un ejemplo mundial de radio al servicio del oyente y del creador de arte, especialmente de aquellos que están fuera de los circuitos habituales comerciales. Creo que se pueden habilitar fórmulas para que estos tres adalides de la cultura con mayúsculas puedan seguir iluminándonos. Me llena de vergüenza y sonrojo que esto suceda bajo la égida de un gobierno ‘progresista’. ¿Realmente este es el futuro que queremos para nuestros mayores válidos y activos? Las voces de estos tres monstruos independientes y con talento me han acunado en muchas ocasiones y ahora los disfruto más en podcast, apoyando con sus inconfundibles voces la música, el cine y la cultura. Pero es que en este país no se quiere a nadie que piense por sí mismo. Se persigue al diferente y se da caza al que es un sabio de verdad. Qué bochorno. Refrán: El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.